El Departamento de Agricultura (USDA) confirmó que repartirá un porcentaje del total de US$105 000 000 entre instituciones y universidades de Texas, que colaborarán en la investigación y erradicación de la plaga de la mosca barrenadora del nuevo mundo (NWS).
La estrategia del USDA
Actualmente, el sector agrícola estadounidense permanece en máxima alerta sanitaria por la proliferación del insecto Cochliomyia hominivorax, mejor conocido como la «mosca barrenadora». Nativa de Panamá, en los últimos meses se registró el avance de la plaga por Centroamérica hasta llegar al norte del continente.
Las zonas más afectadas son Texas y Nuevo México, donde se pusieron en marcha protocolos de urgencia para contener el mal y prevenir su expansión, dado que un brote de mayor alcance podría costarle a la industria más de US$1 800 000 000.
En concreto, el NWS ataca a animales de sangre caliente como el ganado. La mosca deposita los huevos en las heridas y, más tarde, las larvas emergen para devorar progresivamente el tejido. A continuación, garantizan su proliferación abandonando los cuerpos y depositándose en el suelo, donde evolucionan a pupas y, más tarde, se desprenden como moscas adultas.
Dado el riesgo de proliferación, el USDA dio inicio al concurso «Grand Challenge» para recibir propuestas innovadoras para llevar a cabo el combate de la NWS, con un financiamiento de US$105 000 000. La partida fue destinada a repartirse entre 40 proyectos federales.
Según detallaron, la exitosa convocatoria receptó más de 200 solicitudes, aunque solo las propuestas de alto potencial y estándar científico llegaron a ser consideradas viables por los expertos en la materia. «El programa Grand Challenge complementa esfuerzos al acelerar el desarrollo de tecnologías e investigaciones que fortalecen la preparación y la capacidad de respuesta», explicaron.
Para la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, se trata de proyectos que «representan la creatividad, el rigor científico y la determinación que necesitamos para reforzar nuestros esfuerzos actuales» para «vencer en tiempo récord» la plaga.
Entre las ganadoras, fueron incluidas iniciativas originarias de Texas, distrito que se vio azotado por la plaga. Dada la gravedad de la situación, el gobernador Greg Abbott declaró el estado de emergencia para los 254 condados y solicitó mantener vigilancia ante el flujo de transportes desde el extranjero, en plena celebración del Mundial 2026.
«Estas subvenciones permitirán erradicar el gusano barrenador y proteger nuestra industria ganadera (…) Agradezco a la secretaria Rollins su rápida gestión y su firme apoyo», expresó el funcionario en un comunicado emitido este jueves.
Texas brilló en el Grand Challenge
Los proyectos reconocidos pertenecen a la red de la Universidad de Texas (Texas A&M), con las sedes de Arlington, Galveston y el Valle del Río Grande incluidas, además de la Universidad Tecnológica de Texas.
Las propuestas apuntan a «mejorar las técnicas de insectos estériles, trampas y atrayentes innovadores, terapias, vigilancia con inteligencia artificial, monitoreo con drones y otras herramientas» para reforzar la capacidad de afrontar la peste.
Cooperación entre el USDA y la TAHC
En la jornada de ayer, Abbott confirmó que, como parte del paquete de medidas para abordar la crítica situación, se concretó el acuerdo entre el Departamento de Agricultura y la Comisión de Salud Animal de Texas, que implica a su vez el desbloqueo de los fondos para financiar las campañas de inspección.
Según informó, el dinero será utilizado para contratar a 15 personas en puestos temporales. Del total, está previsto que 10 sean «inspectores de campo y especialistas en gestión de emergencias y epidemiología». El objetivo es ampliar «la capacidad de inspección y contención» a nivel estatal.
«El anuncio de hoy nos ayudará a garantizar que contamos con estrategias y recursos suficientes para identificar y combatir esta plaga», valoró Brooke Rollins.
