El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, decidió avanzar con la imposición de aranceles del 25% sobre los productos importados desde México y Canadá. Si bien es una medida que se viene discutiendo desde hace un par de meses, se confirmó desde la Casa Blanca, donde Trump anunció que ya no hay espacio para negociaciones con estos países y por eso decretó que desde el inicio del martes este porcentaje entró en vigor.
Esto cambia realmente el comercio entre las tres naciones, porque los mercados financieros reaccionaron con una fuerte caída en los registros principales de los índices bursátiles estadounidenses. El Promedio Industrial Dow Jones registró una baja del 1,4%, el S&P 500 cayó un 1,75% y el Nasdaq sufrió la mayor pérdida con un descenso del 2,6% y, ante la incertidumbre, se genera preocupación entre empresarios e inversionistas.
Por otro lado, la decisión de imponer aranceles no solo afectará a estos dos países, sino que también incluirá un incremento adicional del 10% a los aranceles sobre los productos importados desde China. Por ello, desde el país norteamericano insisten en elevar las barreras comerciales para sus principales socios, generando un conflicto en el comercio global.
Donald Trump expone los motivos de estas medidas
El mandatario republicano dio a conocer que esta implementación de aranceles se debe a que Estados Unidos enfrenta una crisis por el flujo de fentanilo y migrantes irregulares provenientes de México. Según la administración norteamericana, estos conflictos influyen de manera negativa en la seguridad y economía del país, sosteniendo que es necesaria una respuesta en materia comercial.
Desde el gobierno de México y Canadá, en los últimos meses se tomaron medidas para fortalecer la vigilancia en sus fronteras con Estados Unidos, teniendo que evitar la imposición de estas barreras arancelarias (el interés de Trump por tender puentes con Argentina). En ese sentido, estos esfuerzos no fueron suficientes para evitar esta decisión por parte del gobierno estadounidense.
Bajo este aspecto, los funcionarios de ambos países habían estado en Washington en un intento por alcanzar un nuevo acuerdo, pero Trump se mostró firme, ya que él considera que al cobrar este ingreso se generará una herramienta clave para proteger la industria estadounidense y corregir los desequilibrios comerciales. La solución a largo plazo para las empresas afectadas es trasladar su producción a Estados Unidos, lo que evitaría la aplicación de estos impuestos adicionales.
Las reacciones por el lado de México y Canadá, una amenaza existencial
La administración del gobierno canadiense calificó la medida como una amenaza existencial para lo que significa su economía, dando a entender que miles de empleos se encuentran en peligro. Así, la ministra de Exteriores, Melanie Joly, señaló que se puede generar una alta tasa de desempleo porque aseguró que sostuvieron conversaciones con la administración estadounidense para evitar esta implementación de los aranceles, pero están preparados para responder con medidas de igual calibre.
Bajo este aspecto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó que el país que preside respetará su soberanía y pide que se lo respete, ya que no aceptará una subordinación a las decisiones de Washington (se dice que estos dos países refuerzan colaboración). En el evento en Colima, la líder política insistió en desarrollar cooperación y coordinación con Estados Unidos, porque lo considera vital para defender sus intereses.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, manifestó que su país no es una fuente de fentanilo ilegal para Estados Unidos, en respuesta a una de las justificaciones de Trump para imponer los aranceles. Datos oficiales estadounidenses indican que solo el 1% del fentanilo incautado en su territorio proviene de Canadá. Ante esta situación, desde el lado canadiense redoblaron sus esfuerzos para evitar el cruce de drogas hacia el país vecino.
