En el marco del Programa de Inversión y Expansión de Fertilizantes para el Suministro Doméstico a Largo Plazo (FIELDS), el Departamento de Agricultura (USDA) confirmó la inversión de US$500 millones para impulsar la producción de fertilizantes en territorio estadounidense.
EE. UU. quiere consolidar la industria nacional
En el aniversario 250 de su independencia, el gobierno republicano defiende una agenda centrada en la soberanía energética y en la consolidación de la cadena de suministro local, que permita a EE. UU. romper la dependencia con el extranjero en distintas áreas industriales.
En concreto, el reforzamiento a la generación de fertilizantes estuvo impulsado por la reciente crisis que desató el bloqueo del estrecho de Ormuz. Con el paso impedido, barcos comerciales, encargados de transportar insumos químicos para la estimulación del suelo y vegetales, se vieron excluidos del circuito internacional.
De inmediato, la reacción agrícola se hizo sentir. Representantes del rubro alzaron la voz para exigir el despliegue de un plan de contingencia para frenar el impacto negativo que el desabastecimiento podía tener en la producción de alimentos para el período 2026-2027.
En respuesta, el USDA tomó medidas orientadas, sobre todo, a reforzar la fabricación a escala nacional y a flexibilizar los requisitos de importación. En consecuencia, confirmó el desembolso de US$80 millones y US$3 890 millones para llevar a cabo proyectos en Washington e Iowa, respectivamente.
En simultáneo, el organismo dedica esfuerzos al progreso del complejo Blue Point en Donaldsonville, Louisiana. El progreso de la obra, financiada por CF Industries, JERA y Mitsui & Co., es de relevancia para la estrategia del gobierno, al tratarse de la planta de producción de amoníaco bajo en carbono más grande del mundo.
Este miércoles, Brooke Rollins, responsable de la cartera, confirmó inversiones por US$500 millones para garantizar el éxito de FIELDS y «expandir la producción independiente de fertilizantes domésticos». «Más opciones de fertilizantes. Más independencia. Cadenas de suministro más fuertes», afirmó.
La funcionaria puntualizó tres beneficios clave que el programa traerá al país. En primer lugar, aseguró que ayudará con la estabilización del mercado de los fertilizantes. A continuación, afirmó que «impulsará las cadenas de suministro fabricadas en EE. UU.».
Por último, y a tono con la visión liberal de la economía que caracteriza a la gestión de Donald Trump, Rollins defendió que la maniobra alimentará la sana competencia en el sector agrícola, al diversificar la oferta disponible en EE. UU. La dirigente también anunció la posibilidad de que «proyectos innovadores» reciban subvenciones por US$150 millones.
La nueva medida de Donald Trump
La Casa Blanca amplió su estrategia para combatir la crisis con un anuncio realizado el 29 de junio. A través de la firma de una proclamación, el primer mandatario ordenó la suspensión temporal de «los derechos compensatorios (CVD) sobre ciertas importaciones de fertilizantes fosfatados».
La maniobra fue motivada por el gran alivio que trae a los costos de producción agrícola, con un ahorro que, según estimaciones del USDA, rondará los US$1 820 millones. «Se prevé que esta medida reduzca los precios de los fertilizantes fosfatados en aproximadamente un 22 %», ampliaron.
Las exenciones impositivas beneficiarán «a más de 100 000 explotaciones agrícolas en 97 millones de acres cultivados en todo el país», ampliando los ingresos del rubro y estimulando la inversión en producción y nuevos empleos.
El fosfato y la potasa, minerales críticos
Otra de las contundentes acciones de Trump para favorecer a la industria en cuestión fue la de declarar al fosfato y a la potasa (importantes elementos para el desarrollo y el metabolismo de los cultivos) como minerales críticos.
La decisión busca que la obtención de dichos productos químicos se vuelva prioritaria, y habilite permisos ambientales, subsidios e inversiones para garantizar la producción nacional de los compuestos que hoy son exportados por adversarios políticos como China y Rusia.
