El alcalde de Nueva York confirmó la puesta en marcha del plan de infraestructura Block by Block, que, mediante la construcción de viviendas asequibles, la renovación de viviendas existentes y la regulación del mercado de alquileres, busca brindar estabilidad a los inquilinos en medio de la crisis habitacional.
Mamdani hace historia con una ambiciosa estrategia de vivienda
En la actualidad, Nueva York presenta la tasa de alquileres disponibles más baja registrada desde la década de los 60, por lo que miles de habitantes deben lidiar con las dificultades de acceder a contratos de alquiler y de responder por el pago de precios inflados en la ciudad más cara de Occidente.
Desde su asunción, el socialista Zohar Mamdani dejó en claro que abordaría las principales demandas sociales con una agenda basada en el progresismo y la justicia social, empleando los recursos del Estado para garantizar condiciones dignas y equitativas.
Por ello, en una de sus maniobras más drásticas, el funcionario tomó partido en una problemática que toca de lleno los intereses del mercado inmobiliario, en defensa de los neoyorquinos que, sin posibilidades de acceder a la vivienda propia, asumen la condición de inquilinos.
«En un momento en que los trabajadores están siendo expulsados de la ciudad que construyeron, Nueva York no puede permitirse medias tintas ni demoras», exclamó Mamdani este martes en el lanzamiento oficial de «Bloque por Bloque: El Plan de Vivienda para una Nueva Era», desde Brooklyn.
Según detalló, se trata de una ambiciosa iniciativa que persigue la construcción y preservación de viviendas con el respaldo de fondos estatales, para diversificar la oferta en los cinco distritos y asegurar el cumplimiento de las condiciones edilicias básicas para su uso.
En concreto, está previsto construir 200 000 casas nuevas e invertir en las reparaciones de otras 200 000 existentes, con un fondo de US$22 000 000. El programa tiene un plazo inicial de cinco años para la concreción de las obras. Además, está contemplada la realización de tareas de mantenimiento de espacios en común, como calles y plazas, con mejoras del sistema de iluminación y renovaciones paisajísticas.
Otra de las medidas aborda la transformación de locales comerciales vacíos y áreas en desuso dentro de los complejos de la NYCHA (Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York) para su aprovechamiento como espacios de servicios comunitarios.
El Bronx será el punto de partida
Según confirmó la alcaldía, la prueba piloto del Block by Block se llevará a cabo en el Bronx, zona legendaria de la ciudad que se caracteriza por concentrar una población importante de inmigrantes trabajadores y por contar con la tasa más alta de litigios de vivienda y órdenes de desalojo.
El foco será puesto en los barrios Mott Haven, Melrose, Tremont, Crotona, Fordham, University Heights, Kingsbridge y Bedford Park. Allí, las viviendas serán sometidas a estudios para minimizar la presencia de plomo, como también para reforzar la infraestructura y prevenir su deterioro.
Según las estadísticas del programa, el 10% de las familias atraviesa procesos de desalojo anualmente, mientras que el 26% reportó más de tres fallas edilicias en el lugar donde residen, que condicionan su calidad de vida (BXTimes).
Un modelo para acceder a la vivienda propia
En uno de sus puntos más llamativos, Block by Block plantea la puesta en marcha del Tenant-Based Equity Program (programa piloto de capitalización basado en el inquilino), que tiene como fin devolver a las clases bajas la oportunidad de convertirse en propietarios.
A diferencia de los programas de subvención tradicionales para viviendas asequibles, la propuesta permitirá que un porcentaje de los alquileres de viviendas de bajo costo sea destinado a un fondo de inversión colectivo del inmueble, que generará rendimientos que podrán ser retirados por el inquilino al momento de su mudanza y servir de colchón para la adquisición de la casa propia en un futuro.
