El informe publicado por el Banco Mundial en colaboración con la Alianza para la Reducción del Venteo y la Quema de Gas correspondiente al 2025, llamado Rastreador Global de Quema de Gas, deja datos preocupantes en materia ambiental y registra un tercer aumento consecutivo y un salto de casi 10 bcm respecto al año anterior, en un contexto donde la producción petrolera creció un 3,3%, expandiendo la quema de gas a una velocidad mayor que la de la extracción misma.
Detalles del estudio
Las antorchas gigantes a cielo abierto queman el gas natural desperdiciado y generan graves problemas de contaminación, liberando dióxido de carbono y metano a la atmósfera, entre otros gases nocivos. Esta acción, de nombre «flaring», es una estrategia utilizada de manera rutinaria por varias empresas a lo largo y ancho del planeta. Ahora, desde el Banco Mundial, indican que se trata de un desperdicio que puede ser igualado a la demanda total de África.
El recurso energético, valioso y muy contaminante a la vez, provoca un resultado negativo al ser utilizado como simple desperdicio a la hora de extraer el petróleo del subsuelo.
Preocupante estudio por la quema de gas
El último estudio del Banco Mundial marcó que 167 000 millones de metros cúbicos de gas fueron quemados en 2025 y se trata del nivel más alto de quema global desde 2019, siendo el tercer año consecutivo en que la cifra se incrementa. Además, como dato en el estudio Rastreador Global de Quema de Gas, señalaron que la cantidad equivale a todo el gas que consume África y supera todo el gas natural licuado que pasó por el estrecho de Ormuz en 2025, mientras la situación bélica en Medio Oriente restringía el tráfico por esta vía.
El valor económico de esta pérdida de gas incinerado al aire superaría los US$54 000 millones y el dato preocupa porque la quema creció un 6% a pesar de que la producción petrolera solo se incrementó en un 3%. Es decir, la quema de gas crece más rápido que la producción petrolera.
En más detalles, la quema en 2025 generó 429 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente en emisiones totales, de las cuales 50 millones de toneladas corresponden a metano sin quemar, lo que equivale a poner en circulación 5 millones de vehículos adicionales a combustibles fósiles en un solo año. Los datos previos marcan que se sumaron un equivalente a 2 millones de automóviles en 2024 y 5 millones en 2023.
Respecto a los países que serían responsables de la quema global, el único de los mayores productores que redujo su quema fue Estados Unidos, que redujo un 7% la actividad. Asimismo, Rusia ocupa el 18% de la quema del total, aumentando en 2025 un 9% en comparación con el 2024 a pesar de que su producción no creció. Lo siguen Irán con un aumento de 5%, Irak con un aumento de 0,6% y Venezuela, que registró un incremento proporcional a su aumento de producción.
Avances y puntos positivos
El estudio del Banco Mundial marcó que no todo son malas noticias respecto a los objetivos climáticos y energéticos establecidos para 2030, ya que Estados Unidos logró la mayor reducción absoluta de cualquier país en 2025 y la clave fue la entrada en operación del gasoducto Matterhorn Express en la cuenca Pérmica, entre Texas y Nuevo México, lo que permitió aprovechar el gas asociado en lugar de quemarlo.
Una situación similar atraviesa Kazajistán, que redujo su quema en un 87% desde 2012 y logró una combinación de regulación, inversión y más exigencias de mejores tecnologías para las plantas petroleras.
