Lo ha vuelto a hacer. China ha encendido su «sol artificial». Fue el pasado 20 de enero. Un día en el que se marcó un nuevo logro gracias a un proyecto que va más allá de lo increíble: replicar la misma fusión nuclear que ocurre en las entrañas del astro rey.
China apuesta por un sol artificial que llega para cambiarlo todo
Se trata del reactor llamado. El reactor EAST o Tokamak Superconductor Experimental Avanzado. Este reactor ha sido capaz de batir récords nunca antes visto al no solo generar energía sino también mantener plasma confinado y a temperaturas extremas durante nada menos que 1.066 segundos. Un logro comparado con “su anterior marca” 403 segundos. Algo que se hizo en el año 2023.
Se trata de un logro que va más allá de lo pensado. Y es que, ha desencadenado un efecto que nadie esperaba: fusionar el plasma durante ese tiempo, durante esos 1.066 segundos. Es algo que marca un avance en el camino hacia una fuente de energía más limpia, difícil de agotar y que puede ser revolucionaria. Para entender bien esto, vamos a ver como funcionar este reactor.
¿Qué es el EAST y cómo funciona exactamente?
El EAST, se encuentra en el Instituto de Física de Plasma de la Academia de Ciencias de China en Hefei. Se trata de un dispositivo que se ha diseñado específicamente para recrear las condiciones que hacen falta para una fusión nuclear.
Se trata de un proceso muy parecido al que ocurre justo en el núcleo del mismo sol. Un proyecto donde los átomos de hidrógeno se consiguen fusionar a temperaturas extremas. En ese momento consigue liberar mucha energía. Para conseguirlo, usa un campo magnético muy potente para confinar el plasma caliente. Un plasma compuesto por isótopos de hidrógeno.
Cuando se mantiene el plasma a temperaturas cercanas a los 100 millones de grados Celsius, aún más altas que la superficie solar, el reactor intenta hacer una réplica de las condiciones que se necesitan para que átomos se fusionen y den lo deseado: energía.
Sin embargo, lograr mantener el plasma estable a esas temperaturas y durante un período prolongado ha sido uno de los mayores desafíos científicos y tecnológicos de la fusión nuclear.
El efecto inesperado: fusión de plasma estable en el tiempo
Haber conseguido mantener ese plasma 1.066 segundos ha sido importante por esa función de plasma. Algo que ocurre cuando los átomos de hidrógeno en el plasma consiguen fusionarse.
El fenómeno demuestra que el EAST está alcanzando todo lo necesario para una fusión nuclear y además, algo tan o igual de importante: marca un avance en el tiempo de confinamiento de este plasma de alta energía.
Antes de este experimento, los científicos estaban constantemente indagando e investigando por mantener el plasma estable sin que se disipara. El hecho de que EAST haya logrado mantener ese plasma a temperaturas tan altas durante más de 17 minutos es una mejora en la propia estabilidad del sistema. Algo fundamental para que la fusión nuclear sea una fuente práctica de energía en el futuro.
Según el científico Song Yuntao, citado por la agencia Xinhua, los avances en la temperatura y la densidad del plasma sentarán una base sólida para mejorar la calidad de esos futuros reactores que se hagan.
Es todo un cambio. Mantener esa fusión del plasma durante más tiempo que hace apenas dos años, marca un nuevo rumbo. Un nuevo rumbo, donde la energía ilimitada, está cada vez más cerca. Por eso mismo, este avance es toda una victoria.
Estos pequeños avances son una representación de lo que vamos a poder tener y vivir en el futuro: energía ilimitada que no daña la tierra y que nos da lo necesario, para seguir avanzando y funcionado a más escala.
