Lee Zeldin volvió a señalar a los funcionarios que se pronunciaron contra las medidas de desregulación que el gobierno puso en marcha. Continuando con la narrativa oficialista, aseguró que las advertencias sobre el daño ecológico irremediable fueron erróneas. «Han hecho algunas de las predicciones más tontas sobre el fin del mundo, que obviamente nunca se iban a cumplir», espetó.
Responsable de la Agencia de Protección Ambiental niega catástrofe ecológica
Desde su retorno al gobierno, Donald Trump dejó en claro su incredulidad en torno al deterioro ambiental que suponen muchas de las prácticas del sistema de producción capitalista. Y mientras Europa y Asia se encaminan hacia la transición energética, el republicano no tuvo problema en diferenciarse.
Entre algunas de sus declaraciones más polémicas, el primer mandatario se atrevió a negar la existencia del cambio climático y del efecto invernadero, que atenta contra el equilibrio de los ecosistemas. Lejos de limitarse a realizar pronunciamientos, su posición lo llevó a retirarse de los principales acuerdos internacionales en defensa de la ecología.
El año pasado, Trump anunció su salida del Acuerdo de París y la cancelación del envío de partidas a iniciativas como el Fondo Verde por el Clima, a las que catalogó como gastos innecesarios que desequilibraban aún más las finanzas del Estado.
A nivel nacional, suscitó críticas el proyecto de reestructuración de la EPA (Agencia de Protección Ambiental), que incluyó la eliminación de las regulaciones a la emisión de gases del efecto invernadero, que sancionaban a la industria de los combustibles fósiles por el perjuicio provocado al medio ambiente.
En la última semana, el organismo confirmó la revocación del Fallo de Riesgo, maniobra que puso fin a la legislación contra la contaminación por carbono, bajo la premisa de que no existe comprobación científica que respalde el peligro inminente que estas emisiones representan para la salud.
Tras la polémica, el responsable de la agencia, Lee Zeldin, ratificó el posicionamiento del gobierno al descalificar los pronósticos negativos que vaticinaron el deterioro de los paisajes naturales. Refiriéndose al «alarmismo climático», el funcionario apuntó contra la «payasada» de promover un mensaje apocalíptico para imponer frenos burocráticos a las industrias.
«Siempre ha sido ridículo calificarlo de negacionismo climático o científico cuando el resto de nosotros no asentimos ciegamente con la cabeza, obedeciendo las predicciones más pesimistas y descabelladas», defendió.
Asimismo, apuntó contra otros miembros de la clase política que salieron en defensa del proteccionismo ambiental, como John Kerry, Alexandria Ocasio-Cortez y Al Gore, a quienes tildó de ser «los alarmistas climáticos más desquiciados y absurdos de EE. UU.».
En defensa del debilitamiento de la EPA
En la jornada de hoy, el dirigente también se dio a la tarea de zanjar la discusión en torno al Fallo de Riesgo. Seguro de su decisión, Zeldin afirmó que la medida estuvo respaldada por «la mejor interpretación de la Sección 202 de la Ley de Aire Limpio».
«La decisión fue bastante sencilla», observó, y procedió a celebrar la iniciativa como el mayor acto de desregulación de la historia del país. «Durante mis viajes el año pasado a los 50 estados, no hubo ningún tema sobre el que escuchara más quejas que sobre las normas de la EPA», comentó en otros de sus mensajes, dejando en claro que la decisión estuvo impulsada por el reclamo popular.
Zeldin respalda la extracción de minerales críticos
A tono con la agenda de Pax Silica, el funcionario promovió la extracción de minerales críticos como un eje fundamental para asegurar la soberanía energética y el progreso tecnológico de la potencia americana. «Desde la extracción hasta el procesamiento, es crucial para nuestra seguridad nacional y nuestra economía aprovechar estos recursos nacionales», aseveró.
