La compañía, dedicada a los desarrollos en energía nuclear, confirmó el progreso de uno de sus proyectos más ambiciosos. El reactor Groves, construido en Lockhart, Texas, obtuvo luz verde en el Análisis de Seguridad Documentado (DSA), lo que confirma que cumple con los requisitos de seguridad necesarios para operar.
Oklo Inc., a las puertas de inaugurar Groves
Este miércoles, la compañía emitió un comunicado para anunciar la exitosa resolución de las pruebas de seguridad realizadas por el Departamento de Energía (DOE). Tras revisar planos, simulaciones y protocolos de emergencia, el organismo concluyó que la planta es segura.
«El DSA constituye la base de seguridad final de la instalación, fundamentada en un análisis técnico de los peligros potenciales, los controles de seguridad y los requisitos operativos necesarios para garantizar una puesta en marcha segura», explicaron desde Oklo.
A continuación, el reactor pasará a la instancia de revisión final, previa a la entrada en funciones. «Los pasos restantes son la revisión de preparación del DOE y la aprobación de la puesta en marcha», agregaron. Superadas ambas fases, está previsto avanzar hacia el primer examen de criticidad, que tendría lugar este mes.
Los ejecutivos de la firma celebraron ser «el primer proyecto de reactor avanzado» de propiedad privada en alcanzar los estándares gubernamentales, marcando un hito en la expansión de la industria nuclear estadounidense.
El logro de Oklo tampoco pasó desapercibido para los mercados e impactó en su valor accionario, que subió un 4,8% tras darse a conocer la novedad, dando cuenta de la confianza de los inversores en la firma, que ratificó que continuarán invirtiendo en terreno local con la creación de instalaciones similares.
El prototipo Groves emplea uranio de bajo enriquecimiento para la producción de isótopos. Gracias al diseño «tipo piscina», el material puede ser refrigerado con bajo riesgo operativo. Asimismo, el agua funciona como moderador para los neutrones, que pierden energía cinética y se acoplan a la reacción en cadena.
El flujo de neutrones opera como disparador de otros elementos presentes en la piscina, como el radio-226, que son convertidos en radioisótopos de alta pureza. Más tarde, el resultado es extraído y procesado para aislar el actinio-225. De esta manera, la empresa espera reforzar la cadena de suministro nacional al repatriar la producción de isótopos a EE. UU.
Beneficios para Texas
La iniciativa de Oklo tiene como escenario al estado de la estrella solitaria, que destaca en el panorama federal por el acentuado interés que su marco regulatorio y sus condiciones ambientales generan en los industriales. En concreto, la planta se encuentra en Lockhart.
Según estimaciones de la empresa, la instalación de Groves respaldó la creación de más de 200 empleos, además de una inversión de US$20 millones en la economía local, con miras a que su inauguración continúe trayendo beneficios a la región. Asimismo, destacó la contratación de más de 20 firmas texanas que prestaron servicio en el proceso de construcción.
Respecto a la posibilidad de que la actividad genere daños ambientales, la compañía aclaró que está prevista la puesta en marcha de un tratamiento específico para evitar la contaminación. También señaló su compromiso de proteger los recursos hídricos.
«No es una planta de energía comercial y no está diseñada para la generación de vapor a gran escala o el enfriamiento por evaporación», explicaron, por lo que el gasto de agua será reducido y se limitará «a sistemas de reactores controlados para enfriamiento y blindaje».
El impacto de las políticas de desregulación de Trump
La aprobación del DOE es una evidencia más del acelerado ritmo de progreso que la desregulación, impulsada por la administración republicana, permitió al sector nuclear. «El DOE demostró una capacidad excepcional para revisar y alcanzar este hito, en este plazo», afirmó Jacob DeWitte, cofundador de Oklo.
El ejecutivo también agregó que «Groves ofrece un modelo de cómo Estados Unidos puede acelerar el despliegue de reactores avanzados manteniendo un proceso de seguridad riguroso y práctico», y demuestra la importancia del apoyo estatal para el desarrollo privado.
