El Environmental Defense Fund (EDF) respalda la nueva etapa de proyectos de energía solar a «escala giga» y señala al Valle Central de California como un modelo a seguir a nivel global para la transición energética. Así, la organización ambiental estadounidense lleva años apostando por la energía limpia y ve frutos en los últimos meses con el auge de los proyectos de gigaescala con instalaciones solares que superan 1 GW de capacidad y que podrían «marcar el camino de la seguridad energética global», según declaraciones oficiales.
El panorama de la energía limpia
Según el EDF, la palabra «gigaescala» ya es parte del vocabulario energético global debido a que China cuenta con instalaciones de energía solar que superan 1 GW y no son noticia en dicho país.
Sin embargo, señala que Estados Unidos todavía no ha alcanzado el umbral, pero está cerca de conseguirlo si se continúa con las construcciones a gran escala, como podría suceder con el proyecto de Westlands, California, que podría brindar energía solar como ninguna otra instalación lo hizo hasta el momento en caso de ser completada en su totalidad.
El proyecto aplaudido por el EDF
El Environmental Defense Fund destacó como punta de lanza para los proyectos a gran escala de energía solar el que se está desarrollando en el Valle Central de California y lo calificó como un «modelo global a seguir». Con sede en el Distrito de Agua de Westlands y desarrollado junto al Golden State Clean Energy, el Valley Clean Infrastructure Plan (VCIP) propone reconvertir hasta 136 000 acres de tierras agrícolas en desuso en el complejo solar más grande del mundo con una capacidad solar de 21 GW.
Según los detalles expuestos por Westland Water District, el parque solar tendría la capacidad de almacenamiento de 20 000 MW en baterías para estabilizar la red y hasta 9 millones de hogares podrían ser abastecidos con la energía solar producida en dicho proyecto. A pesar del eje energético, en California el problema identificado es hídrico, ya que la Ley de Gestión Sostenible de Aguas Subterráneas (SGMA) obliga a reducir el bombeo en zonas sobreexplotadas y provocó que grandes extensiones de tierra se volvieran incultivables.
Con datos oficiales, señalan que cada año, unos 190 000 acres quedan en barbecho dentro del Westlands Water District y no generan ingresos, pero sí acumulan costos. La energía solar parece la solución perfecta y la junta directiva, integrada por agricultores, decidió la transformación del pasivo en un activo energético. «Sabíamos que necesitábamos alternativas y reconversión para esas tierras», señaló José Gutiérrez de Westlands Water District.
De esta manera, el proyecto solar más grande del planeta, ampliamente respaldado por el EDF, tiene como origen la crisis del agua, no el negocio energético, a diferencia de lo que sucede con la mayoría de parques de energía solar. En este contexto, surge como una compensación a la pérdida de ingresos de los agricultores y a la preocupación hídrica.
Respecto al impacto económico proyectado, se estima que la construcción total del parque generará 6000 empleos durante una década. Y, luego, se esperan entre 800 y 1200 operarios permanentes para el mantenimiento. Junto a esto, alrededor de 50 subproyectos podrían generarse y brindarían, cada uno, entre 100 y 1000 MW.
Proyectos similares y la competencia
En el artículo citado por el propio EDF, destacan otros proyectos solares de gigaescala como Talatan Solar Park, en Qinghai, China, que tiene instalado 21 GW y es el parque solar más grande del mundo en capacidad y extensión. En caso de completarse la construcción en el Valle Central de California, ambos parques quedarían igualados en capacidad y extensión.
Junto a él, el Khavda Renewable Energy Park en Gujarat, India, tiene proyectado combinar la energía solar con la energía eólica para superar los 30 GW de producción, siendo el mayor parque híbrido del mundo. Hasta el momento, continúa en construcción.
