La Oficina del Inspector General de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA OIG) publicó un informe que alerta sobre el riesgo de consecuencias graves por la liberación de contaminantes peligrosos en 157 sitios Superfund de instalaciones federales a lo largo de todo Estados Unidos. Según una entrevista reciente y el estudio de la EPA, las comunidades cercanas podrían sufrir graves consecuencias si estos sitios son alcanzados por incendios forestales o inundaciones.
Detalles de los sitios Superfund
Desde el gobierno federal, en colaboración con la EPA, se determinó que las zonas contaminadas de sitios federales y no federales reciben el nombre de sitios Superfund, con la prioridad para su limpieza. Algunos son de propiedad privada con residuos industriales que podrían ser dañinos para la ciudadanía; otros son de origen militar, activos o en desuso, con laboratorios radiológicos o de investigación de defensa que podrían afectar a los estadounidenses por el contenido manipulado allí.
Allí dentro se contienen municiones, residuos radiológicos o mezclas de contaminantes químicos que se concentran en un solo lugar como desechos peligrosos catalogados como tal para la EPA OIG. Erin Barnes-Weaver, subinspectora general adjunta del organismo, aclaró la cuestión en una reciente entrevista con Federal News Network.
Alerta por informe de la EPA
La EPA OIG publicó informes que revelan los peligros de liberar contaminantes peligrosos que, si son afectados por un incendio forestal o inundaciones (junto al aumento del mar), podrían causar estragos en la sociedad, con riesgo para hasta 13 millones de personas en Estados Unidos.
En total, 157 sitios Superfund federales en todo Estados Unidos fueron registrados por la EPA y al menos 13 millones de personas viven a menos de 5 kilómetros de uno de ellos y 3 millones viven a menos de 1,5 kilómetro de uno. Entre las principales zonas densamente pobladas están Los Ángeles, San Francisco y la región de la bahía de Chesapeake.
Según el estudio, los incendios forestales son el principal riesgo identificado que pueden quemar los contaminantes y liberar tóxicos, que se transforman en partículas de aire que contaminan todo el ambiente. La contaminación, en este caso, viaja con el humo a las comunidades cercanas y daña no solo al perímetro. En segundo lugar, las inundaciones interiores en el sitio Superfund podrían arrastrar los contaminantes hacia zonas limpias o anteriormente desocupadas, lo que podría obligar a repetir el proceso de descontaminación.
Por último, el aumento del nivel del mar es señalado por Erin Barnes-Weaver como uno de los tres principales motivos por los que la EPA está alerta en cuanto a la limpieza de los sitios expuestos a material tóxico, ya que afecta a sitios costeros de forma gradual pero acumulativa. «Estas cosas podrían ocurrir y es realmente importante tener en cuenta esos riesgos y planificar en consecuencia», añadió la subinspectora.
La principal preocupación, más allá de los potenciales motivos, va por el lado de los planes de contención que fueron diseñados hace más de dos décadas, cuando los eventos climáticos eran menos frecuentes y no se contemplaba el cambio climático actual o las zonas pobladas cercanas eran menos densas.
Soluciones de la EPA
Según la propia subinspectora de la EPA OIG, la solución ante las hipotéticas inundaciones, incendios o aumentos del nivel del mar sería una revisión quinquenal para llevar una evaluación obligatoria de cada sitio en donde se eleva o reubica infraestructura crítica o se adoptan medidas ya contempladas en la guía técnica de la EPA. Sin embargo, un punto a tener en cuenta es que no todos los sitios Superfund contemplan los riesgos climáticos en esas revisiones, siendo la obligación de realizarlas uno de los primeros pasos a abordar.
