Los países del G20 entregaron ante Naciones Unidas sus informes de transparencia climática (BTR) que permiten medir cuánto se ha avanzado en materia de reducción de gases de efecto invernadero. El World Resources Institute (WRI) publicó los datos y arrojó un diagnóstico preocupante que señala a Estados Unidos por el incumplimiento de sus compromisos climáticos de cara a 2030, un horizonte que aparece a tan solo 4 años de distancia y que tiene sus objetivos muy lejos de ser cumplidos.
Países que avanzan en el cambio climático
Según el WRI, solo 14 países fueron analizados, y cinco muestran mayor avance en la aplicación de políticas de reducción de emisiones: Australia, Indonesia, Turquía, Sudáfrica y Rusia. Entre ellos, representan el 9% de las emisiones globales y Australia es el único que tiene emisiones por debajo de su meta y aun así la continuará reduciendo activamente hasta 2030. Por detrás aparecen Indonesia y Turquía, que deberán limitar el crecimiento por debajo del 4% de emisiones anuales para lograr el objetivo.
Por el contrario, el grupo de los 9 miembros que deberán acelerar en estas políticas, según los últimos reportes entregados por el G20, son: Estados Unidos, Unión Europea, Japón, México, Reino Unido, Brasil, Argentina, Corea del Sur y Canadá. El más complicado, según los datos, es Estados Unidos, que debe más que duplicar su ritmo actual de reducción para alcanzar su meta de recortar emisiones a la mitad respecto a los datos de 2005.
Estados Unidos rezagado: el G20 exige cambios ambientales
Estados Unidos es el segundo mayor emisor del mundo según el último informe del WRI, que analizó los datos de los países del G20 en materia de emisiones de gases contaminantes en el marco del Acuerdo de París. Si bien es una meta ambiciosa, los datos muestran que el país está lejos de alcanzar el ritmo necesario para cumplirla. El informe de transparencia climática estadounidense, que abarca datos de los gases de efecto invernadero entre 2018 y 2022, marca que la tasa de reducción resulta insuficiente.
En el reciente informe del WRI destacaron que las políticas internas de desregulación ambiental de la administración Trump son uno de los condicionantes más importantes para el país, ya que en los últimos años registraron importantes cambios de rumbo en la política ambiental federal.
A nivel general, se marcó que 7 de los 14 países que ingresaron en el análisis proyectan que sus emisiones en 2030 no serán las necesarias para superar sus metas comprometidas, entre los que se encuentran Reino Unido, Corea del Sur y Canadá, que estiman que no llegarán al 50% menos de emisiones que en 2005 y alcanzarían apenas una reducción del 25% respecto a los niveles de 2005.
Además, desde el sistema de transparencia climática señalaron que los países no explican con detalle cómo calcularon sus proyecciones y se señala a los miembros del G20 por la falta de transparencia en sus metodologías de evaluación. En concreto, Argentina, Arabia Saudita y Rusia fueron apuntados por no reportar ninguna política climática concreta en sus informes, como tampoco ningún país proporcionó estimaciones de reducción de emisiones para la totalidad de políticas que reportan.
China, India y Arabia Saudita: el grupo aparte
Tanto China como India y Arabia Saudita tienen compromisos climáticos que se expresan de forma diferente y no miden la reducción total de emisiones, sino que tienen meta de intensidad, de capacidad renovable y de picos de emisiones. De esta forma, el WRI y el G20 les reservan un apartado diferente. China, por su parte, instaló 1600 GW de energía eólica y solar, superando en 1200 GW la meta prevista para 2030, con cuatro años de anticipación. Por su parte, India redujo su intensidad de emisiones en un 37% respecto a 2005 y proyecta alcanzar en 2030 su meta del 45%.
