La corporación financiera sorprendió con los datos de su reporte «US Grid Outlook 2026: Renewables Surge Amid Demand Growth», en el que estimó que las energías limpias sumarán alrededor de 90 GW de capacidad de generación este 2026.
Las fuentes alternativas avanzan en EE. UU., pese a las trabas burocráticas
Las nuevas mediciones realizadas por S&P Global ofrecen una visión alentadora de la industria de los suministros renovables, confirmando que se trata de un negocio en continua expansión, a pesar de las trabas burocráticas impuestas por el gobierno de Donald Trump.
En los últimos meses, la EPA, el Departamento de Energía y el Departamento del Interior fueron señalados tras la implementación de una serie de medidas que definieron el recorte de los estímulos económicos destinados a impulsar el progreso del sector.
Con una agenda que prioriza el desarrollo de la industria de los combustibles fósiles como clave para la estabilización financiera del país y su posicionamiento dominante en el tablero geopolítico, la administración republicana dio orden de limitar los proyectos de energía solar y eólica.
El endurecimiento de los requisitos de presentación y la extensión de los plazos de revisión desanimaron el desarrollo de las energías renovables y pusieron en riesgo un total de US$121 mil millones en inversión, según datos proporcionados por la consultora Wood Mackenzie en junio.
Por su parte, la agrupación empresarial E2 reportó que el porcentaje de proyectos cancelados a partir de la aplicación de la Ley OBBBA en 2025 representó la pérdida de «US$90 mil millones en crecimiento del PIB estadounidense» apuntalado en el sector.
A pesar de las previsiones que ponen en duda el futuro de las fuentes limpias en EE. UU., S&P Global ofreció estimaciones positivas que indican que la red energética nacional sumaría 90 GW de capacidad gracias a los paneles solares, la energía eólica y el almacenamiento de energía.
El repunte estaría encabezado por la energía solar, que aportaría 51,2 GW, seguida por el almacenamiento de energía con 25,7 GW y, por último, la eólica con 13,1 GW. Asimismo, advirtieron que no se trata de un fenómeno uniforme, sino que la demanda creciente será resuelta por distintas vías según los recursos de cada estado.
Hasta el momento, los operadores ERCOT (Texas) y CAISO (California) lideran la transición energética con la integración de baterías y sistemas fotovoltaicos, mientras que en el Medio Oeste PJM Interconnection continúa priorizando la quema de combustible.
Una respuesta a la expansión de los centros de datos
En plena era de la IA, la proliferación de centros de datos se postula como el factor principal para el disparo de las energías limpias. Mientras se expande a un ritmo sin precedentes, el consumo energético obliga a los proveedores a diversificar el suministro para prevenir saturaciones en la red tradicional.
Según CleanView, actualmente se registran «1208 centros de datos operativos con una capacidad combinada de 55 276 MW, y 1703 proyectos planificados que añadirían 370 055 MW». Al decir de DataCenterMap, las regiones de Virginia y el norte de California son las más elegidas para construir infraestructura.
«En la región de ERCOT se proyecta que la demanda aumente de aproximadamente 2,2 GW en 2025 a 4 GW en 2026, y podría alcanzar los 8 GW en 2030», advierte el informe. De esta manera, «la necesidad de nueva generación intensifica el debate sobre cómo mantener la estabilidad de la red con una combinación de recursos».
El declive del carbón y el estancamiento del gas natural
El fenómeno de las energías limpias supone una contracara marcada por la caída del consumo de carbón y el estancamiento del gas natural. Según los datos, «está previsto que más de 4 GW de capacidad de carbón se retiren en 2026», mientras que el gas natural se mantendrá sin mayores modificaciones, gracias a pequeños aumentos de 7,7 GW y como retiros de 6 GW.
