IRENA ha hecho público un texto en el que destaca el papel decisivo que las baterías tienen en cuanto a fabricar el camino del crecimiento mundial de las energías limpias. Según lo dicho por la agencia, las baterías son el nudo principal para garantizar la expansión mundial de las energías renovables. Este organismo indica que tal tecnología es el recurso principal a fin de liberar el potencial de las fuentes renovables en la actualidad. El almacenamiento es el concepto que permite la superación de las limitaciones de la operativa en la energía generada.
La solución técnica a la intermitencia
La gran dificultad para las energías renovables es la variabilidad, que puede ser conocida como «intermitencia», en términos técnicos, y que IRENA señala de forma explícita como el gran problema que se aborda de forma directa y muy eficiente con el almacenamiento en baterías. La capacidad de almacenar energía permite estabilizar el flujo eléctrico entregado a los consumidores finales y así eliminar la dependencia temporal por temas climáticos.
Al solucionar el gran reto de la «intermitencia», los sistemas de baterías logran liberar todo el potencial oculto de las fuentes renovables. La organización también explica que la generación limpia requiere el apoyo de esta tecnología para que la red se mantenga estable a largo plazo. Con la introducción de unidades de almacenamiento extensivas, la energía generada es extremadamente predecible, por lo que los recursos de generación limpia pueden ser consumidos al 100%.
El efecto en la caída de los costos
La reducción drástica de los gastos asociados a la puesta en marcha de las tecnologías mencionadas representa una condición esencial para determinar su viabilidad energética. Los datos publicados por IRENA revelan que los costos del almacenamiento en batería han caído nada menos que un 93 % desde el año 2010. Esta caída representa una palanca para convertir los sistemas de respaldo en un factor económicamente atractivo para una producción masiva en todas partes del mundo.
Esta inmensa caída del 93 % en el precio de las baterías ha traído de la mano la reducción del precio de la energía renovable. Gracias a la reducción del imprescindible componente de almacenamiento, la electricidad limpia tiene un precio final muy competitivo en los mercados. IRENA destaca esta vinculación directa entre el valor comercial de las baterías y la rentabilidad de todo el sistema generador.
Equilibrio entre la oferta y la demanda
El funcionamiento del mercado de la electricidad exige una perfecta sincronización entre la energía que se produce y la que se consume de manera efectiva. El informe de IRENA destaca que los sistemas de almacenamiento en baterías son las claves de cualquier discrepancia entre la demanda y la oferta. Las baterías almacenan la energía excedente a fin de evitar cualquier tipo de ineficiencia operativa en las plantas que suceda en los picos de generación.
Este mecanismo de compensación garantiza estrictamente el hecho de que el usuario tenga electricidad renovable a cualquier hora del día. IRENA también indica que gestionar estas diferencias entre la generación y el uso es importante para lograr la garantía eléctrica. Los sistemas son amortiguadores perfectos para la inevitable y constante variabilidad operativa de la red mundial.
El pronunciamiento más reciente en IRENA vuelve a poner de manifiesto que el avance sostenido de las renovables se encuentra inexorablemente vinculado al desarrollo total del almacenamiento. Las baterías han mostrado que son la tecnología más apropiada para hacer frente a la «intermitencia» y maximizar el aprovechamiento permanente de la generación.
La capacidad demostrada para cerrar las brechas operativas entre la oferta y la demanda las posiciona como la base indiscutible de la red. El impacto económico de esta transformación resulta sumamente positivo tras confirmar una reducción de costos del 93 % desde el año 2010.
