La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) publicó un informe en conjunto con autoridades del G7 para advertir sobre la digitalización y los sistemas eléctricos que podrán ser la condición indispensable para garantizar energía asequible y confiable en los próximos 25 años. El documento, con la firma de la Presidencia canadiense del G7, pone en un lugar relevante a la IA para la transformación del sistema eléctrico, ya que la electrificación alcanzaría el 52% del consumo final de energía mundial para 2050 y la IA sería fundamental para gestionar el sistema a esa escala.
Ejemplos a seguir, según el G7
Con intenciones de cambiar el panorama de la gestión de la energía, el informe de IRENA con el G7 señala que Dinamarca, con el operador de red Energinet, redujo sus costos de reservas operativas en un 15% gracias a los pronósticos meteorológicos mejorados por la inteligencia artificial, lo que equivale a un ahorro de US$9 000 000 para los usuarios. De la misma manera, posicionan a Europa como una de las más avanzadas en vehículos eléctricos y señalan que la carga inteligente podría reducir costos hasta en un 20% en el continente gracias a la integración con la red.
Otro ejemplo señalado es el del sistema Intelligent Octopus GO de la empresa Octopus Energy de Reino Unido, que redujo los costos de la carga eléctrica hasta un 70% gracias a este paso a la digitalización.
La digitalización y el uso de IA para el futuro de la electricidad
IRENA advirtió que la electrificación del mundo crece a pasos agigantados, tanto en fábricas, sistemas de calefacción, centros de datos como en automóviles, por lo que proyectan un salto en el consumo de energía para 2050, llegando al 52%, el doble de lo que se presenta en la actualidad. A través de un informe en conjunto con el G7, la agencia se dirigió a los países que forman parte de este grupo para poner énfasis en la mejora de las redes eléctricas complejas y los millones de puntos de generación y consumo que operarán al mismo tiempo.
Sin embargo, el verdadero eje del estudio está puesto en los costos altos que esto podría significar para el usuario y la capacidad de evitar que el sistema colapse, que deben buscar los gobiernos y empresas. Para esto, desde IRENA posicionan a la digitalización y a la inteligencia artificial como la única manera de escalar la dependencia sin fallos.
La Agencia Internacional de Energías Renovables, con sus 170 países que la integran, intenta establecer una hoja de ruta para los próximos 24 años y los siete líderes de las economías más avanzadas del mundo son vistos como actores clave para que todas avancen en la misma dirección.
Entre los argumentos principales para defender la tecnología de automatización y la IA se indica que las redes equipadas con estas tecnologías reducen las interrupciones del suministro hasta un 45% y recortan la duración de los cortes en más de un 50% comparadas con los métodos tradicionales, siendo un posible adiós a los apagones masivos.
Junto a esto, IRENA posiciona la capacidad de monitoreo de datos, de los «gemelos digitales», la capacidad de dar pronósticos o predicciones sobre cuánta electricidad se podrá utilizar, la ventaja de la optimización operativa, la transparencia y la automatización, como puntos fundamentales para defender la postura que pone todo en dirección a la IA.
Las contras por el avance
Como punto negativo del avance que desde IRENA consideran inminente hacia la inteligencia artificial, el informe habla de la falta de datos de calidad e interoperabilidad, ya que los sistemas no están adaptados para ser completamente compatibles entre sí. A la vez, el 60% de los encuestados señalaron que hay escasez de profesionales capacitados, ya que existe una brecha digital crítica, más aún en las personas de edad avanzada en el sector.
