La Administración de Información Energética (EIA) reveló nuevas estadísticas que adelantaron los primeros efectos del boom de la inteligencia artificial. Según el informe, hacia 2027 el consumo comercial de electricidad podría superar al residencial, apuntalado en el incremento exponencial de la demanda de los centros de datos.
La IA marca un giro histórico en el consumo eléctrico
Desde su aparición ante el público a principios de esta década, la inteligencia artificial se perfiló como una de las herramientas clave para afrontar los cambios de la era digital. Con una capacidad superior para el procesamiento de datos, invenciones como ChatGPT o el modelo de Google Gemini se convirtieron en asistentes cotidianos de millones de usuarios que priorizan eficiencia y practicidad.
A pesar de ello, el potencial de los sistemas automatizados aún no fue aprovechado al máximo, dadas las limitaciones infraestructurales existentes, como la dificultad de los centros de datos para acceder a fuentes eléctricas capaces de garantizar un abastecimiento ininterrumpido, 24/7.
Dada la imposibilidad de las redes tradicionales de tolerar la alta demanda energética, las grandes corporaciones pusieron en pausa los experimentos en la materia, mientras alternativas como la generación de suministro a partir de reactores nucleares son analizadas.
Por otro lado, preocupa también dar con soluciones ecoamigables, que aseguren la descarbonización y el ahorro hídrico. En este escenario, proyectos como el anunciado por NextEra Energy y Dominion Energy buscarán dar impulso a las energías renovables (como la solar y eólica) como una alternativa integral.
De cara al 2027, la EIA predijo que la expansión de la IA mantendrá un ritmo progresivo que le permitirá cerrar 2026 con el incremento de un 1,3% de la demanda, mientras que, para el año que viene, se marcará un salto al 3,1%. Estos aumentos definirían un cambio histórico en el patrón de consumo de EE. UU.
Pues el sector residencial siempre registró un mayor uso del suministro eléctrico, seguido por el área comercial. «Proyectamos que el consumo de los servidores de centros de datos aumentará en todo el parque de edificios comerciales, con un incremento mayor en los centros de datos independientes», observaron.
Hasta 2025, los servidores representaron un 7% de la demanda eléctrica comercial. Pero, dado el crecimiento masivo de las nuevas tecnologías, podría crecer hasta alcanzar entre el 22% y el 33% en 20 años. «Para 2050, el consumo de servidores por sí solo alcanzará entre 446 mil millones de kilovatios-hora (BkWh) y 818 mil millones de BkWh», vaticinaron.
¿En qué consiste la demanda de los centros de datos?
A la compleja labor que las máquinas llevan a cabo filtrando e interpretando información, debe sumarse la necesidad de refrigeración para que los chips y los equipos informáticos de última generación puedan compensar los ciclos de trabajo con períodos de descanso.
Por ello, cada centro de datos debe contar con un sistema de aire acondicionado industrial que, en cualquier caso, consume incluso más cantidad de energía que los servidores. «Suponemos que los requisitos de refrigeración en los centros de datos son, en promedio, hasta 2,9 veces más intensivos en energía», detallaron.
Cabe destacar que, de cara al futuro, EIA considera que el perfeccionamiento de las inteligencias artificiales permitirá contar con infraestructura cada vez más eficiente, que conducirá a un nuevo descenso en la demanda después de 2040. «Suponemos que los servidores serán cada vez más eficientes, lo que se traducirá en una reducción del 10% en el consumo operativo anual promedio cada tres años», agregaron.
El proyecto de NextEra Energy y Dominion Energy
Dos de las empresas proveedoras de electricidad más grandes de EE. UU. y el mundo anunciaron ayer un acuerdo para trabajar en un nuevo servicio que buscará aprovechar los conocimientos de NextEra Energy en infraestructura de energías sostenibles y la presencia consolidada de Dominion en la Costa Este para ofrecer hasta 110 gigavatios limpios.
