Este martes 8 de septiembre se actualizó el Inventario de Gases de Efecto Invernadero de Pensilvania y el Departamento de Protección Ambiental del estado (DEP) mostró la tendencia sostenida a la baja de las emisiones contaminantes en comparación con los niveles registrados en 2005. En su cuenta de X, explicaron que los avances hacia las metas de reducción de emisiones fijadas a largo plazo muestran avances sostenidos, según lo mostrado en la Ley de Cambio Climático de Pensilvania del 2008, que obliga a una renovación anual del inventario.
Cómo se trabaja en la medición
Según explicaron desde el DEP, el inventario se elabora con la herramienta Inventario Estatal (SIT) creada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y contempla los datos del reporte nacional de emisiones, pero desagregado estado por estado.
Junto a esto, se apoyan en los datos del Departamento de Agricultura de EE. UU. y de la Administración de Información Energética (EIA). Gracias a ello, actualizan año a año las estimaciones y mejoran las metodologías de cálculo para dejar menos margen de error.
Baja en las emisiones de Pensilvania
Las emisiones netas de gases de efecto invernadero de Pensilvania cayeron un 21,2 % respecto a los niveles vistos en 2005 y las emisiones brutas se retrajeron un 20 % en el mismo período. De esta forma, el objetivo de llegar al 28 % para 2025, aunque el plazo ya venció, podría darse pronto con la reducción de los últimos años. Mientras tanto, la meta de reducir el 50 % para 2030, parte del plan de acción climática vigente, todavía está lejos. Al igual que lo que sucede con la meta de cero emisiones para 2050.
El dato sorpresivo del informe es que el sector eléctrico, el de mayor nivel de emisiones, registró también la mayor caída. Según el DEP, disminuyeron un 41 % por el impulso del reemplazo del carbón por gas natural en la generación de electricidad.
En simultáneo, el sector de transporte redujo sus emisiones en un 20,8 % en el mismo lapso de 20 años, siendo otro de los rubros que más contaminan y dejando paso a los combustibles de baja emisión y a los vehículos eléctricos que dejan de lado los combustibles fósiles.
Ya en segundo plano aparece el sector residencial, que redujo sus emisiones un 15,8 % desde 2005 hasta la fecha. En tanto, la disminución del sector comercial es de 6,1 % pese a las subas que habían registrado en los últimos meses. Aun con las reducciones en sectores de alto impacto, el industrial tuvo una suba de 13,8 % a pesar de haber tenido una caída significativa entre 2016 y 2019.
Desde el DEP destacaron que Pensilvania vio éxito en el uso de suelo como sumidero neto de carbono, ya que absorbe más gases de efecto invernadero de los que emite. De este modo, el sector forestal cumple un rol importante para compensar el equivalente a 28 millones de toneladas cortas de dióxido de carbono. Aunque los últimos años se mantuvo en la misma tendencia, la diferencia con respecto a los gases de 2025 es importante y en parte tiene que ver con la conservación de tierras forestales en suelo urbanizado.
Otras herramientas útiles
También resaltaron la tarea de reciclaje, ya que evitaron la emisión de aproximadamente 7,57 millones de toneladas cortas de dióxido de carbono equivalente por el tratamiento de materiales retirados de circulación. Esto se traduce en 1,69 millones de vehículos de pasajeros que dejaron de transitar en las calles o en el consumo eléctrico anual de 1,57 millones de casas. No obstante, estos números de emisiones del sector de gestión de residuos son un dato complementario para dimensionar el aporte ambiental del reciclaje, aclararon desde el DEP.
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