Existen grandes controversias respecto a algunas regulaciones vigentes en EE. UU. respecto al uso de la energía solar. En este marco, organizaciones defensoras de este tipo de fuentes, como la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA), aseguran que desregular estas políticas sería muy beneficioso para algunos sectores, especialmente el agrícola. Por ello, instan a los gobiernos locales a avanzar hacia un cambio de normativas a favor de los trabajadores.
Una política federal en riesgo
Este lunes, la SEIA expresó una grave advertencia sobre el riesgo que representa la política federal que lleva adelante la administración de Donald Trump, a favor de los combustibles fósiles y en contra de energías renovables, como la solar. Según indicó, el contexto actual demuestra la necesidad que hay en avanzar con las instalaciones solares para enfrentar la crisis energética y económica del país.
A través de un comunicado, la asociación destacó que los precios de la energía están muy elevados y todo indica que continuarán con una tendencia alcista. Es por eso que plantea una urgente corrección de rumbo, con el único objetivo de mitigar el impacto en los bolsillos de los estadounidenses. «Sin un cambio en las acciones federales que apuntan contra la industria, EE. UU. tendrá precios de luz más altos y un sistema energético menos resiliente», remarcaron.
Siguiendo esta línea, destacaron que, pese a la retórica de Washington, la energía solar tiene mucho apoyo entre sus votantes. Según una encuesta presentada en el informe, el 75% de los votantes de Trump apoya la construcción de energía solar e incluso voces reconocidas, como el gobernador de Nevada, Joe Lombardo, destacaron el éxito en la aplicación de este tipo de fuentes, la cual fue fundamental para el crecimiento del empleo local.
Beneficios de la energía solar para algunos sectores
Además de esta tajante advertencia, la SEIA compartió un artículo de AP News en el que resaltaron los beneficios de la energía solar para ciertos sectores productivos del país, como el agro. En este marco, explicó que la instalación de paneles podría ser una respuesta contundente a la complicada situación energética del país, que afecta principalmente a los agricultores y granjeros.
Y si bien reconoce que la oposición local representa un obstáculo para la transformación energética, celebra que algunas comunidades trabajan para eliminar esas restricciones, lo cual podría traer serios beneficios fiscales y empleos. Para ejemplificar la utilidad de esta fuente de energía, destacó que estos proyectos podrían atraer pagos de arrendamiento de las compañías energéticas, que proporcionarían ingresos estables para agricultores.
El artículo de AP News también cuenta la experiencia de Wayne Greier, granjero de Ohio, quien sufrió un duro revés por parte de las autoridades locales. En este caso, el Gobierno bloqueó un proyecto de energía solar en su granja que le habría reportado unos US$540 millones anuales en concepto de alquiler. Se trataba de un ingreso muy importante, el cual le servía para enfrentar una fuerte deuda médica que tenía.
Según explicaron, el proyecto fue bloqueado por el Gobierno de Ohio en virtud de una ley estatal que permite a los condados impedir la construcción de parques eólicos y solares en terrenos considerados como «restringidos». Este es un claro ejemplo de cómo las políticas federales impulsadas por la administración de Donald Trump golpean de manera directa la economía de los agricultores locales.
Mal momento para las energías renovables
Desde la SEIA reconocen que la guerra del Gobierno republicano contra la energía verde golpeó fuertemente la industria, con una clara reducción de préstamos, incentivos fiscales y la eliminación de subsidios. Esto es algo que quedó expresado en un estudio de la Universidad de Columbia, donde se constató que en estos últimos años aumentaron en un 16% las leyes locales en 44 estados que restringen este tipo de proyectos.
