La compañía Cleanview, dedicada al monitoreo de los proyectos de energía limpia vigentes en Estados Unidos, reveló este lunes que el país cuenta con 4133 iniciativas para el desarrollo de sistemas fotovoltaicos que buscan revolucionar el suministro y allanar el camino hacia la transición energética.
La energía solar avanza en Estados Unidos
En plena crisis energética por la extensión del bloqueo en el estrecho de Ormuz, la potencia americana registra una importante cifra de proyectos abocados a la consolidación de las fuentes solares a lo largo y ancho de su territorio, que podrían poner fin a su dependencia del crudo.
Si bien las tecnologías limpias se convirtieron, en las últimas décadas, en un bastión fundamental para las grandes economías de Europa y Asia, lo cierto es que Estados Unidos quedó desfasado en la carrera por las alternativas sustentables, aunque la clase empresarial ya está realizando esfuerzos para explotar el potencial oculto.
En marzo, la Administración de Información de Energía (EIA) confirmó que la nación conquistó un nuevo récord en la producción de energía solar y eólica, llegando a cubrir un 17% de la demanda eléctrica con alternativas renovables en 2025.
En línea, Cleanview reportó que, actualmente, hay 4133 propuestas solares de gran escala, de las cuales 911 podrían ser puestas en marcha en los próximos 18 meses. En total, los centros alcanzarían una capacidad total planificada de 686 439 MW.
Los estados de Texas, California e Illinois son los puntos más fuertes de la estrategia hacia la transición, acumulando en total 317 GW. En concreto, los condados de Kern, Fresno y La Paz lideran con una capacidad planificada combinada de 35 GW.
Entre los proyectos más ambiciosos, la compañía incluyó el Complejo del Atlas (Arizona), cuya infraestructura está en preparativos para inaugurarse en octubre del año que viene. Se estima que esta central podría generar hasta 2256 MV.
A continuación, está Jove Solar, con 2042 MW. También ubicado en Arizona, a diferencia del anterior, podría ponerse en marcha en los próximos meses. En tercer lugar, Marysville-Sorenson 765 kV revolucionará la región de Ohio, con una capacidad de 1455 MW.
Trump se aferra a los combustibles fósiles
Pese a los marcados progresos de la industria fotovoltaica, el gobierno republicano sorprendió al sector con la reciente decisión de cancelar los créditos fiscales destinados al financiamiento de las iniciativas. Según argumentaron en el informe económico anual, los funcionarios de Trump consideran que se trata de fuentes inestables y, por ende, no confiables para abastecer el consumo energético.
En contraste, defendieron la capacidad de los reactores nucleares para brindar el suministro constante a los centros de datos de inteligencia artificial, que marcarán el rumbo económico del país y su posición en el tablero geopolítico.
En este escenario, la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA) instó a las autoridades a impulsar la desregulación dentro del mercado de las fuentes sustentables, para descomprimir la crisis económica que azota a los norteamericanos como consecuencia de la guerra en Medio Oriente, y golpea a la industria agropecuaria y ganadera.
Los reactores nucleares también ganan terreno
Por su parte, la EIA publicó hoy un análisis sobre la proliferación de los reactores modulares pequeños y los microrreactores. Según sus estudios, los nuevos modelos se alzan como la alternativa más asequible y práctica, en comparación con las plantas tradicionales.
Por sus características, son una opción idónea para su instalación en regiones remotas, además de sus posibilidades de aplicación en los procesos de generación de hidrógeno verde y de su rol crítico en la expansión de la IA. Asimismo, la agencia destacó la licitación de US$900 000 000 lanzada por el DOE el año pasado para promover su desarrollo, como también su uso planificado para servir al Ejército y a la Fuerza Aérea.
