Las firmas internacionales dieron a conocer un nuevo memorándum que las compromete en el desarrollo conjunto de un suministro energético alternativo. Ante la crisis por el desabastecimiento eléctrico para alimentar los centros de datos, Siemens y FuelCell Energy apuestan por la energía de pilas de combustible escalables.
Una nueva alternativa sustentable
Los avances en materia de IA provocaron la rápida expansión de la infraestructura crítica para el procesamiento de información. La instalación de centros de datos en todo el territorio hizo saltar las alarmas de autoridades, pobladores y grupos ambientalistas, por el alto consumo que su actividad supone.
Tal fue el caso de Texas, que se convirtió en ubicación estratégica para el aterrizaje de grandes firmas tech que encuentran en el estado la combinación precisa entre flexibilidad burocrática y condiciones ambientales para el establecimiento de estas instalaciones.
Según información difundida por el medio Texas Tribune, la oleada de iniciativas está directamente relacionada con el boom de las plantas privadas de gas natural para garantizar suministro a los centros de datos, bajo riesgo de liberar alrededor de 130 millones de toneladas de gases de efecto invernadero.
En contraste, los expertos en ecología destacan las bondades de las energías limpias, como la solar y la eólica, para satisfacer la demanda eléctrica, aunque la dependencia de la variabilidad climática pone en duda su capacidad de ofrecer un flujo disponible 24/7.
En este escenario, Siemens y FuelCell Energy apostaron por las pilas de combustible, con una propuesta que consiste en integrar la tecnología de celdas de combustible modulares con los desarrollos en sistemas de automatización.
Las firmas esperan configurar una solución de escala comercial que, además, garantice la generación de electricidad con bajo nivel de emisiones. «Para nuestros clientes, esto se traduce en energía fiable in situ, de rápida implementación y diseñada para escalar, empezando por los centros de datos que impulsan la demanda actual», expresó Shankar Achanta, ejecutivo de FuelCell Energy.
De esta manera, la empresa se asoció con Siemens para contar con recursos técnicos que le permitan avanzar en acuerdos como el que firmó con Fit Energy para brindarle hasta 380 MW para el funcionamiento de sus centros de datos.
El memorándum también incluye iniciativas adicionales, como la confección de proyectos piloto y la evaluación de las «nuevas aplicaciones de sistemas de pilas de combustible e infraestructura eléctrica, como el suministro de energía de CC de media tensión y sistemas eléctricos modulares».
Detalles del acuerdo
El comunicado oficial detalla una clara distribución de tareas: Siemens responderá por el diseño de sistemas eléctricos de contrapeso (EBOB) para el almacenamiento de energía, mientras que FuelCell fabricará las celdas de combustible y su mantenimiento.
«El trabajo incluye el desarrollo conjunto de proyectos que abarcan la ingeniería, la integración y la entrega de sistemas de energía distribuida que incorporan pilas de combustible, almacenamiento en baterías, controles de microrredes y equipos eléctricos de media tensión», afirmaron.
En consecuencia, esperan lograr un sistema capaz de ofrecer corriente eléctrica continua y con posibilidad de escalar, que además podría ser propulsado por combustible rico en hidrógeno (H), elemento que se postula como uno de los protagonistas de la transición energética.
La alternativa del H asegura que, finalizado el proceso químico para obtener el flujo de electrones necesario para generar corriente eléctrica, se obtengan como residuos calor y agua, mitigando la liberación de gases contaminantes a la atmósfera.
La reacción del mercado
La alianza fue bien recibida por los inversores, que reaccionaron de inmediato al anuncio e impulsaron el disparo de las acciones de FuelCell Energy, que subieron un 11 %. De esta manera, la corporación logró atraer capital a pesar de los reportes financieros del último trimestre que indicaron pérdidas.
