El gobernador de Texas, Greg Abbott, expresó que la expansión de centros de datos e inteligencia artificial no debe afectar a los consumidores. El alto consumo energético puede causar que los habitantes, industrias y recursos del estado se vean afectados; por tal motivo, Texas planea medidas para evitar dicha situación. Aunque aboga por el desarrollo tecnológico, exigirá que cuenten con su propia energía a fin de no influir en las redes de Texas.
Texas exigirá a los centros de datos su propia energía y reutilización de agua
El gobernador de Texas ha afirmado que los nuevos centros de datos en el estado son una mejora económica y tecnológica. Sin embargo, su alto consumo de energía puede afectar a las redes de los habitantes, así como al abastecimiento de agua, ya que usan gran cantidad de recursos.
Por dicha razón, afirmó que Texas exigirá a los centros de datos contar con su propia energía y reutilización de recursos hídricos. La idea no es impedir el auge tecnológico, sino crear medidas que favorezcan un equilibrio en la demanda de consumo, sin influir en la calidad de vida de los habitantes.
Como Texas es reconocido por ser una zona de gran potencial energético, diversas empresas están invirtiendo en la expansión tecnológica y energética. Google construirá tres grandes centros de datos con una alta inversión en el estado, junto con Anthropic, que desarrolla la IA Claude.
Medidas para compensar la enorme demanda energética
Como Texas tiene un atractivo para la inversión en centros de datos, están buscando medidas para asegurar el suministro de gas, asegurando la prioridad en calidad de vida para texanos. Por lo tanto, Abbott ha declarado que «deben reducir los costos de electricidad tanto para los clientes residenciales como para los pequeños negocios. Esas son expectativas fundamentales».
Se estima que la demanda energética crecerá el doble para 2030 con los centros de datos, ya que requieren de más energía para alimentar servidores, sistemas de almacenamiento y equipos de refrigeración; todo esto funciona las 24 horas del día, por lo que el consumo se dispara a niveles muy elevados.
Por lo tanto, para absorber ese crecimiento, el plan es que los centros de datos contribuyan con la infraestructura energética y puedan obtener la capacidad de consumo para operar por fuentes propias. En vez de que dependan de la red existente, la idea es que desarrollen proyectos eléctricos de generación con fuentes renovables o tradicionales, que eviten el aumento de costos y demanda para las redes de hogares y pequeñas empresas.
La prioridad de Texas es proteger la calidad de vida de los habitantes mediante el equilibrio
En Texas buscan crear un equilibrio entre el desarrollo de la inteligencia artificial con centros de datos y la infraestructura energética. El plan de Texas es diferente a otros estados que buscan atraer inversiones con incentivos fiscales.
Por su parte, Texas combina el crecimiento económico con medidas en los centros de datos que buscan preservar la estabilidad energética y ambiental del estado. Se sabe que los centros de datos dependen de gran cantidad de combustibles fósiles, lo que ocasiona mayores daños ambientales, pero bajo un equilibrio se puede lograr crecimiento y desarrollo sin afectar la calidad de vida.
El reto es atraer proyectos tecnológicos que fomenten el desarrollo innovador de Texas, pero sin afectar el consumo eléctrico y uso del agua para la población y empresas pequeñas. El acceso a los recursos se intensifica a medida que el consumo y la demanda energética aumentan.
Por tanto, con la inversión de gigantes tecnológicos en Texas para nuevos centros de datos y las exigencias para generar su propia energía y reutilizar el agua, se están asegurando de garantizar dos elementos primordiales. Por un lado, que la expansión tecnológica siga fomentando la economía del estado, y por el otro, que la calidad de vida y acceso a recursos no sea un reto para sus habitantes.
