El primer mandatario se refirió a las reservas de uranio que quedaron enterradas tras los destrozos en las instalaciones para el desarrollo nuclear del régimen de Irán. En línea con su protocolo para la no proliferación de material de riesgo, Trump aseguró que sus filas lo recuperarán y pondrán bajo resguardo.
Trump, preocupado por el uranio de Irán
Luego de arrasar con la infraestructura que el gobierno teocrático desarrolló para la fabricación de armamento nuclear, la administración republicana reconoció su preocupación por los residuos de uranio que quedaron sepultados tras los bombardeos del bloque occidental.
Cabe recordar que uno de los principales argumentos de Trump para avanzar sobre el país persa fue la grave acusación de que el régimen de los ayatolás estaba incrementando su capacidad nuclear para fines vinculados al terrorismo.
En respuesta, en junio de 2025 Estados Unidos desplegó Operación Martillo de Medianoche, que tuvo como blanco principal la planta de enriquecimiento de uranio de Fordow, la instalación nuclear de Natanz y el Centro de Investigación y Tecnología Nuclear de Isfahán, donde los expertos desarrollaban actividades vinculadas al programa nuclear.
En su defensa, Irán respondió con el bombardeo contra bases militares estadounidenses en la región del Golfo Pérsico, pese a lo cual la potencia americana confirmó los exitosos resultados de la maniobra. El presidente, vía Truth Social, se encargó de transmitir alivio al mundo al asegurar que, con el desarmamiento de Irán, daría inicio un período de paz.
Sin embargo, menos de un año después, el comienzo de la Operación Furia Épica marcó la segunda etapa de la campaña contra las fuerzas extremistas y un contundente esfuerzo de EE. UU. por ejercer presión para que la cúpula iraní acate la prohibición de fabricar armas nucleares.
La inquietud de Trump por evitar que países del eje oriental manipulen energía de última generación es absoluta. Y, para tal fin, su gabinete también deberá dar tratamiento a la cuestión sobre qué hacer con el uranio que permanece en territorio enemigo.
Pues, de ser aprovechado por otras entidades, el contenido podría ser empleado para objetivos que atenten contra los intereses norteamericanos. Al respecto, en su participación en el programa de TV Full Measure, el líder nacional afirmó que está contemplado resolver esa problemática próximamente. «Lo conseguiremos en algún momento… Lo tenemos vigilado», expresó.
Asimismo, reveló que ya se encargó de delegar la tarea a la Fuerza Espacial, que en estos momentos monitorea las zonas críticas. «Si alguien se acerca al lugar, lo sabremos y los haremos explotar», sentenció.
El antecedente de Venezuela
Este viernes, el Departamento de Energía celebró el fin de las operaciones en Venezuela, donde una comitiva estadounidense, con respaldo de la OIEA y expertos del Reino Unido, se encargó de limpiar las piezas de uranio que permanecían adheridas al reactor RV-1, inactivo desde 1991.
Según revelaron, el equipamiento contenía uranio enriquecido por encima del 20%, por lo que representaba un foco de riesgo. En total, el personal acumuló 13,5 kilogramos del suministro, que fue enviado directamente al emplazamiento de Savannah River (EE. UU.) «para su procesamiento y reutilización».
La industria del uranio crece en EE. UU.
Gracias a la proliferación de los centros de datos de la inteligencia artificial, el uranio cobró fuerza en el panorama como un material preciado para alimentar las plantas nucleares, que a su vez son la única alternativa viable para abastecer la demanda energética de las innovadoras maquinarias.
Por ello, firmas como Uranium Energy Corp. y Ur-Energy anunciaron la expansión de sus operaciones en territorio estadounidense mediante el método de recuperación in situ (ISR), para reforzar la cadena de suministro local y blindar al medio ambiente de los perjuicios de la actividad minera.
