Mundo: En nombre del desarrollo, se arrasan pueblos y ecosistemas

Karine Jacquemart, coordinadora del Proyecto Forestal para África de Greenpeace, y Anuradha Mittal, directora ejecutiva del Oakland Institute, denuncian la intensa competencia por la adquisición de tierras que se ha desencadenado para explotar las riquezas del planeta, con la consecuencia del desplazamiento de campesinos, la destrucción de sus sistemas de vida y la persecución de quienes resisten el avance de las corporaciones. Citan un informe de Global Witness, que ha documentado el aumento de los asesinatos de activistas y de defensores de la tierra y el ambiente, que en 2014 han llegado al escalofriante promedio de dos por semana.

Olvidemos las duchas cortas, debemos organizarnos

¿Acaso alguna persona en su sano juicio se lanzaría de cabeza al cubo de la basura para parar a Hitler? ¿O creería que el hacer compost habría acabado con la esclavitud o lograría la jornada de ocho horas de trabajo? ¿Se creería que cortar leña y acarrear agua habría sacado a los presos de las cárceles zaristas, o que bailar desnudo alrededor del fuego ayudaría a elaborar la ley de derecho al voto de 1957 o la ley de derechos civiles de 1964? Entonces, ¿por qué ahora, con el mundo entero en juego, hay tanta gente que se retrotrae a las “soluciones personales”?