De Chile, Hungría y el Golfo de México: estos desastres no serán los últimos

La misma lógica de desarrollo, que ha llevado a la escasez de materias primas, conduce a la realización de proyectos técnicamente cada vez más complejos, en lugares más remotos, y con la consecuente peligrosidad aumentada. Cerrar ojos y oídos está a la orden del día para los gobiernos de Norte y de Sur. Dejar hacer. Y maquillar de verde: pretendiendo que toda iniciativa industrial y extractiva es sostenible, verde o renovable. Igual si están extrayendo petróleo, oro, uranio, cobre o hasta cultivando soja transgénica, para las empresas todo es “sostenible”. E incomprensiblemente, las políticas les apoyan.

El suelo: ¿quién es el responsable de su protección: el titular, el arrendatario, el estado...?

El suelo constituye un ecosistema indispensable para producción de alimentos y el uso que se le de afecta no sólo a esta generación sino a las generaciones futuras. El suelo, como todos los recursos naturales, constituye un bien social que hay que proteger, correspondiéndole al Estado arbitrar las regulaciones necesarias para asegurar en principio y como mínimo el cumplimiento del artículo 41 de la Constitución Nacional que garantiza que Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo.

British Petroleum: Exterminador del futuro

Tres semanas después que el presidente Barak Obama autorizaba la expansión de la exploración de hidrocarburo y gas en las costas estadounidenses, una plataforma de la British Petroleum estallaba y se hundía en el Golfo de México liberando un enorme e incontrolable surtidor de petróleo. Una válvula de seguridad submarina que podría haber evitado el derrame no había sido instalada para “reducir costos”. Hasta ahora BP realiza sin éxito, tentativas desesperadas y peligrosas para taponar la perforación. Los expertos dicen que este “accidente” puede ser más dañino que el derrame del petrolero Exxon Valdez (1) en Alaska.

Educación ambiental y formación de valores: Humanismo, solidaridad y responsabilidad

La enseñanza de valores es un tópico que en los últimos años se ha desarrollado en la educación contemporánea. Valores como Humanismo, solidaridad y responsabilidad, son sólo algunos de ellos, los cuales son considerados y tratados en los actuales programas educativos y cursos. En el caso de la educación ambiental, estos valores son de gran importancia: su contenido se relaciona con las cuestiones fundamentales de la contaminación, la extinción de especies, el agotamiento del agua potable, etc.