Las autoridades competentes del Departamento de Transporte de Texas para la zona de Dallas (TxDOT Dallas) han emitido de forma urgente una advertencia a todos los automovilistas de la zona metropolitana a causa de las alertas por inundaciones rápidas. Las fuertes lluvias que afectan la zona prometen inundar las arterias principales de la comunicación habitual durante las horas pico. Ante tal panorama climático, los organismos responsables de la carretera aconsejan a los ciudadanos que planifiquen los desplazamientos con suficiente antelación y adopten precauciones extraordinarias en sus desplazamientos.
Ir despacio y con mucho cuidado para evitar accidentes
La consigna básica que dieron las autoridades de tráfico de Dallas para enfrentarse a las problemáticas en las carreteras es clara y sencilla: hay que ir despacio, sin ningún tipo de apresuramiento.
Ir a baja velocidad disminuye mucho el riesgo de que el coche sufra aquaplaning, que es un fenómeno físico particularmente peligroso que ocurre cuando los neumáticos dejan de tener contacto con la carretera a causa de que existe una película de agua en el asfalto, aniquilando la capacidad de frenado del coche. Ir a baja velocidad le ofrece también a los automovilistas un margen de tiempo superior para reaccionar ante baches inundados, ante desvíos repentinos o ante la detención abrupta, en ocasiones inintencionada, de los vehículos que van circulando.
Pero además de la bajada de velocidad, los especialistas viales avisaron que la visibilidad de las autopistas y avenidas puede quedar muy comprometida y limitada por las cortinas de lluvia intensa.
El peligro oculto de la baja visibilidad en las autopistas
Cuando las tormentas son intensas, perder visibilidad se convierte en un enemigo inesperado para el conductor. Las lluvias torrenciales no solo oscurecen la escena, sino que el agua pulverizada por los camiones y los autos de grandes dimensiones crea una nube espesa que oculta las luces de los frenos a una distancia normal. Por este motivo, encender las luces correspondientes y comprobar el funcionamiento correcto de los limpiaparabrisas son pasos obligados antes de entrar en cualquier vía rápida.
Ser conscientes de los autos contiguos a nuestra trayectoria es decisivo para evitar colisiones en cadena. Las autoridades insisten en que en estos casos de baja visibilidad no se debe cambiar de carriles abruptamente, ni detener el auto en zonas de circulación normal, pues los conductores que vienen detrás no pueden reaccionar a tiempo. La recomendación oficial es buscar un lugar seguro fuera de la autopista si la situación y la tormenta hacen imposible la navegación visual, siempre priorizando la vida por encima de la urgencia de llegar.
Planificación temporal a la espera de desviaciones imprevistas
Con el objetivo de eludir quedar atrapados entre la congestión del tráfico derivada de las inundaciones, los centros de control urbano de Dallas recomendaban, incluso antes de salir de casa, la utilización de aplicaciones que emplean mapas en tiempo real.
Una aplicación de este tipo puede ofrecer información sobre qué tramos de las rutas habituales se encuentran afectados por el agua, lo que facilita la identificación de una vía alternativa que permita llevar a cabo un desvío más seguro, así como mejorar la previsibilidad en cuanto a los incrementos de tiempo sufridos para realizar el desplazamiento. Los cuerpos de bomberos locales advierten de que el crecimiento de un anegamiento puede llevar unos pocos minutos.
El reforzamiento de estos dispositivos de prevención del tráfico también viene a proteger la actividad de transportes, distribuciones de mercancías y de agricultores de la zona que transportan productos frescos a los mercados de las ciudades a primera hora. Un golpe o un camión atrapado en los pasos a nivel inundados provocan la pérdida en cadena del vehículo y los vehículos de emergencias de los bomberos y de la policía no pueden circular.
