El sector de los vehículos limpios muestra una capacidad de recuperación impresionante que está reescribiendo las previsiones para la descarbonización en todo el mundo. Tal como se desprende de las últimas cifras del sector publicadas por el Fondo de Defensa Ambiental, el sector de los vehículos limpios logró cerrar un mes de mayo realmente excepcional, alcanzando su mejor desempeño en ventas desde que el programa de incentivos fiscales del Gobierno fue desmantelado en 2022.
Precios a la baja en once meses y el efecto de los descuentos
El informe técnico, apoyándose en las mediciones de la consultora Kelley Blue Book, especifica que el precio medio de transacción para un vehículo eléctrico nuevo fue de US$54 532 durante el mes de mayo. Esto supuso un descenso del 4% respecto al mismo mes del año pasado y, lo más relevante, supuso el undécimo descenso interanual en los precios de este tipo de vehículos. Esta baja sostenida en el precio de adquisición de los vehículos eléctricos permitirá aproximar a cifras históricas la brecha de precios que los separaba de los coches de combustión interna.
Para poder mantener dicho ritmo de colocación en el mercado una vez que se pierdan los créditos fiscales federales a finales del tercer trimestre del año 2025, los fabricantes han tenido que poner en práctica políticas promocionales muy agresivas. En mayo, las marcas destinaron una media del 14% del valor medio de transacción del vehículo a incentivos directos y bonos a la compra, lo que equivale a unos US$7600 de descuento por cada unidad comercializada.
Tesla mantiene el liderazgo y arrastra los precios de todo el sector
El comportamiento comercial de Tesla sigue siendo el que marca las bases del mercado americano, ya que la compañía que lidera Elon Musk sigue siendo responsable de cerca de la mitad de todas las ventas de automóviles eléctricos en EE. UU. En el último mes, el precio medio pagado por un automóvil que lleva la firma ha caído un 1% respecto a abril y ha bajado un 3,4% en el comparativo con respecto al año pasado.
Por la elevada cifra de ventas y por el volumen de la cuota de mercado que lleva la compañía, cualquier desplazamiento o recorte en sus listas de precios tiene un «efecto dominó» inmediato, provocando una caída en los precios del resto de los competidores en todo el sector.
Casi la totalidad de la actividad comercial de la empresa se desarrolló de forma casi absoluta en sus dos propuestas más baratas y populares, que acumulan el 96% del total de las ventas. Se trata del Model 3, que refleja un precio medio de transacción de US$49 082, y del Model Y, que cuenta con un precio medio de US$51 537.
Aspectos económicos que aumentan el interés del consumidor
Aunque el clima de las regulaciones no fue más fácil tras la desaparición de la ayuda pública, la demanda de los clientes tuvo un dinamismo más potente del que se podía haber imaginado desde un punto de vista conservador. Las estimaciones más optimistas apuntan a que más de 85 000 vehículos eléctricos de batería pura se vendieron en mayo, el mes más fuerte en términos de comercialización desde la reconfiguración de la recaudación fiscal del año pasado.
Son los compradores quienes están respondiendo muy bien a los descuentos con posibilidad de financiación de las fábricas como forma de recuperar el vacío de la ayuda pública.
Además de los suculentos descuentos que poseen las marcas, hay un elemento externo que lleva a los usuarios a percibir la necesidad de abandonar los motores de combustión: el aumento de los combustibles en las gasolineras. El incremento sostenido del precio de la gasolina se ha convertido en una razón de peso para que muchas familias y trabajadores autónomos se planteen dar el paso hacia la movilidad eléctrica.
