La rápida propagación de la popularidad de los automóviles eléctricos es un claro signo de que el sector de la movilidad terrestre y del sistema energético internacional han llegado a una etapa definitoria en este año 2026. Según los resultados del último Global EV Outlook, informe dedicado al seguimiento de la evolución del mercado de los automóviles eléctricos publicado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el crecimiento generalizado que han tenido estos modelos permite a las economías soportar mejor el mayor choque de suministro de petróleo (en términos porcentuales) que ha tenido lugar en el contexto de la actual crisis de la oferta catalizada por la guerra actual en la región del Medio Oriente.
Tendencias del mercado global y resiliencia frente a los cambios regulatorios
En el balance operativo del año 2025 se certificó un crecimiento robusto del 20% en las ventas mundiales de automóviles eléctricos, logrando sobrepasar el umbral histórico de las veinte millones de unidades vendidas. Se deduce de este dato que una cuarta parte de todas las unidades nuevas que se han vendido en el mundo son vehículos enchufables, alcanzando cuotas de mercado del diez por ciento o más en el aproximadamente cuarenta por ciento de los países examinados.
Las predicciones para el 2026 que emite la AIE estiman que las ventas mundiales llegarán a veintitrés millones de unidades vendidas, lo que representará casi un 30% del mercado automovilístico mundial.
El primer trimestre del 2026 registró una contracción global del 8% en las ventas. Se trató principalmente de un trimestre de contracción generalizada en las ventas mundiales, en buena parte ocasionado por cambios en las políticas de subsidios en China y los Estados Unidos. Durante los primeros meses del año, las ventas en Europa han crecido cerca del 30% en términos anuales, mientras que en las regiones de América Latina y Asia-Pacífico (sin contar a China) han disparado su incremento anual en cifras espectaculares del 75% y 85%, respectivamente.
El rol dominante de China en la manufactura y la cadena de suministro
La arquitectura industrial de los automóviles eléctricos continúa teniendo su centralidad en Asia, consolidando un monopolio logístico que no tendrá un competidor comparable en el futuro a corto plazo. En todo el transcurso del último año, las fábricas chinas realizaron cerca de las tres cuartas partes de los 22 millones de coches eléctricos que fueron producidos en todo el mundo. Las exportaciones chinas se duplicaron hasta alcanzar un récord histórico.
Esta hegemonía comercial se hace aún más explícita cuando se analiza a los mercados emergentes situados fuera de los tres grandes núcleos tradicionales de consumo: en el resto del mundo, el 55 % de los automóviles eléctricos vendidos fueron importados directamente desde China, un porcentaje que contrasta brutalmente con el 5 % alcanzado hace apenas cinco años.
A la par, el gigante asiático también se asegura dominando completamente las cadenas de suministro de los componentes fundamentales, controlando más de un 80% de la producción que hay con respecto a las celdas de batería y aún concurriendo en participaciones muy elevadas en el procesamiento de los materiales químicos necesarios para la manufactura de las baterías.
Proyecciones a largo plazo y la aceleración en el Sudeste Asiático
El informe de la AIE establece al Sudeste Asiático como uno de los lugares más activos y con mayor potencial de crecimiento para la movilidad libre de emisiones. Las ventas anuales de este bloque geográfico se duplicaron en el último ciclo, propiciando que los vehículos eléctricos implementaran una cuota de mercado cercana al 20% dentro de la cuota total regional.
Las estimaciones técnicas calculan que el parque automotor del mundo de vehículos eléctricos, excluyendo los modelos de dos y tres ruedas, será de quinientos diez millones en el año 2035, lo que significaría multiplicar exponencialmente los millones de vehículos eléctricos actualmente existentes.
