A dos días de cumplirse el 250.° aniversario de la independencia estadounidense, el secretario del Departamento de Transporte (USDOT) anunció subvenciones por US$1 776 millones para concretar reformas en aeropuertos de todo el país.
EE. UU. quiere aeropuertos de última generación
Tras el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, los miembros del gabinete republicano siguieron la directriz de mejorar los servicios públicos un nivel más allá, para que la potencia occidental vuelva a lucirse por sus avances y modernizaciones en tecnología, ciencia, energía, transporte y otros sectores de relevancia.
En esta línea, los aeropuertos cobraron especial importancia al tratarse de las terminales de recepción de millones de ciudadanos y turistas que se trasladan por el interior del país, alimentando el circuito económico nacional.
Con severos antecedentes que marcaron su historia, como los atentados del 11-S, el sector aeronáutico estadounidense volvió a ser foco de modificaciones orientadas a garantizar, sobre todo, la seguridad de sus usuarios.
El pasado junio, el USDOT informó la remodelación de 17 torres de control, con la incorporación de tiras electrónicas para agilizar el monitoreo del tráfico aéreo. Para el gobierno también es importante la comodidad de familias e infantes, por lo que, en mayo, confirmó el desembolso de US$970 millones para refacciones arquitectónicas en aeropuertos.
Pero lejos de limitarse, Sean Duffy anunció la inversión de US$1 776 millones «para modernizar los aeropuertos estadounidenses mediante la rehabilitación de pistas, mejoras para familias y actualizaciones de seguridad». Se trata de un plan integral que aborda «necesidades de infraestructura, mejoras para familias y otros aspectos».
«¿Qué mejor manera de celebrar a Estados Unidos que invirtiendo en su futuro? Estamos inaugurando la Edad de Oro del Transporte y la reconstrucción de nuestra infraestructura aeroportuaria es fundamental para hacer realidad esa visión», afirmó el funcionario.
Asimismo, destacó el liderazgo de Donald Trump y su determinación de construir un sistema de aviación «a la altura» de la historia y la reputación del país que vio nacer el primer dispositivo de vuelo de la mano de los hermanos Wright.
Los principales beneficiados
El comunicado emitido por el organismo de Transporte puntualiza que la millonaria suma será repartida entre obras a concretarse en 46 estados. En primer lugar, confirma tareas de pavimentación en el Aeropuerto Internacional de Denver, por un costo de US$88,8 millones.
A continuación, se refiere a la situación de la terminal aérea Boise/Gowen Field «para la rehabilitación de la pista, la ampliación de la plataforma y la mejora de las luces de guía visual». Con ese objetivo, se girarán US$74 millones a las autoridades correspondientes.
El Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore/Washington será beneficiado con US$64,2 millones para cambios en la pista y en el sistema de iluminación. Por su parte, la terminal Hobby de Houston recibirá US$62,2 millones para fines similares.
El popular Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, ubicado en Queens, Nueva York, también construirá una pista de rodaje y además refaccionará un edificio de rescate y extinción de incendios de aeronaves para reforzar su circuito de seguridad, con el respaldo de US$47,6 millones.
Finalmente, el Aeropuerto de Orlando y el Internacional de Oakland recibirán US$36 millones y US$28,1 millones respectivamente, que serán destinados a arreglos en pistas e iluminación. «Esta financiación va más allá de la simple reconstrucción de pistas y calles de rodaje; moderniza la experiencia de viaje para las familias estadounidenses», afirmó Bryan Bedford, administrador de la FAA.
Otras iniciativas
Recientemente, el USDOT y la FAA se embarcaron en el proyecto de modificación de la actual normativa que prohíbe el sobrevuelo de aviones supersónicos en EE. UU. Los dirigentes remarcaron que la tecnología actual ofrece alternativas para mitigar los efectos del sonido en el suelo y aprovechar nuevas velocidades de viaje.
