Pocas estaciones de tren en Estados Unidos generan tantas críticas como esta.
Y eso resulta llamativo por una razón: también es la más utilizada del país.
Cada día, cientos de miles de pasajeros pasan por sus pasillos para llegar al trabajo, regresar a casa o hacer conexiones con otros trenes. Sin embargo, durante años las quejas han sido prácticamente las mismas.
Espacios estrechos, falta de luz, columnas que dificultan el paso y una sensación general de saturación.
Muchos llevan tanto tiempo escuchando hablar de proyectos de renovación que dejaron de prestar atención a las promesas.
Pero esta vez las imágenes del futuro complejo y la cantidad de dinero comprometida han vuelto a despertar las expectativas.
La intención es transformar una estación que durante décadas estuvo asociada más a las críticas que a los elogios.
Las quejas se repiten desde hace décadas y muchos pasajeros acabaron acostumbrándose
No es raro escuchar comentarios sobre la falta de espacio o la dificultad para moverse cuando llegan las horas punta.
La iluminación tampoco ha ayudado a mejorar su imagen.
Para miles de personas, atravesar esta terminal forma parte de la rutina diaria y, precisamente por eso, sus defectos se hicieron demasiado evidentes con los años.
A pesar de los distintos proyectos anunciados en el pasado, el aspecto general apenas cambió.
Y eso terminó generando una sensación de escepticismo entre muchos usuarios.
Porque las promesas llegaron una detrás de otra, pero la estación siguió prácticamente igual.
La estación es Penn Station y el plan pretende dejar atrás una reputación que la acompaña desde hace años
La terminal ubicada en Manhattan será objeto de una remodelación profunda.
Las críticas a Penn Station son conocidas desde hace tiempo.
Los pasajeros suelen mencionar los techos bajos, los pasillos oscuros y las columnas que dificultan el movimiento en los andenes.
La propuesta presentada cambia buena parte de esa imagen.

Habrá más espacio, techos más altos y una entrada principal con abundante luz natural.
Uno de los cambios más llamativos será la desaparición del teatro situado bajo el Madison Square Garden para construir un gran vestíbulo central.
También está prevista una reorganización de los andenes y la eliminación de varios elementos que hoy dificultan el tránsito de los viajeros.
Las imágenes difundidas muestran una estación muy distinta a la actual.
Pero todavía falta tiempo para verla terminada.
La remodelación costará unos 8000 millones de dólares y las obras comenzarían a finales de 2027
El proyecto contempla una inversión cercana a los 8000 millones de dólares.
La financiación correrá principalmente a cargo del gobierno federal, con la participación de Nueva York y Nueva Jersey.
Según el calendario previsto, los trabajos comenzarían a finales de 2027.
Las autoridades han señalado que la remodelación no supondrá un aumento en el precio de los billetes.
De momento, las obras siguen siendo un proyecto.
Y eso explica por qué muchos neoyorquinos prefieren mantener cierta prudencia.
Después de tantos años escuchando hablar de la renovación de Penn Station, hay quienes solo se creerán el cambio cuando empiecen a ver las máquinas trabajando.
