Perder dos horas al día en el tráfico se ha convertido en algo normal para muchos conductores en Florida.
Hay quienes salen de trabajar y saben que todavía les espera otro largo recorrido antes de llegar a casa. Otros pasan buena parte de la mañana atrapados en las mismas avenidas de siempre.
Durante años, la respuesta pareció ser la misma: construir más carreteras o añadir más carriles.
Pero una administración local del sur del estado decidió probar algo diferente.
En lugar de seguir dando más espacio a los automóviles, apostó por crear un corredor exclusivo para transporte público que promete reducir considerablemente los tiempos de viaje.
La idea lleva años desarrollándose y ahora empieza a funcionar.
¿Cómo es este sistema y por qué algunos creen que podría servir de ejemplo para otras ciudades del país?
El tráfico dejó de ser un problema menor hace mucho tiempo
Florida no es la única que convive con los embotellamientos, pero en algunas zonas del estado los desplazamientos diarios pueden convertirse en una auténtica prueba de paciencia.
No solo se pierde tiempo.
También aumentan los costes de combustible, el estrés y la dificultad para llegar puntualmente al trabajo o a una cita médica.
Por eso, desde hace años, varias ciudades comenzaron a buscar alternativas.
Una de ellas llegó a la conclusión de que añadir más coches a las carreteras no resolvería el problema.
La apuesta fue otra.
Crear un sistema capaz de mover a miles de personas sin depender del tráfico habitual.
Así nació un corredor exclusivo de autobuses de tránsito rápido, conocido como BRT, pensado para ofrecer trayectos más rápidos y constantes.
Un recorrido de 20 millas con autobuses eléctricos y prioridad sobre los automóviles
El sistema recibe el nombre de Metro Express.
Su recorrido se extiende a lo largo de unas 20 millas y dispone de carriles reservados para evitar que los autobuses queden atrapados entre los coches.
La flota está formada por 60 unidades eléctricas y las estaciones fueron diseñadas para parecerse más a las de un tren que a las tradicionales paradas de autobús.
Los pasajeros cuentan con WiFi, aire acondicionado, puertos de carga y espacios para bicicletas.
Pero una de las novedades más llamativas está en las intersecciones.
En determinados puntos, unas barreras automáticas detienen momentáneamente el tráfico y permiten que los autobuses expresos continúen su recorrido con prioridad.
El sistema también permite pagar antes de subir, lo que agiliza la entrada y salida de los pasajeros.
Todo el proyecto fue pensado con un objetivo muy concreto: reducir los tiempos de desplazamiento sin tener que construir una nueva línea ferroviaria.
Y detrás de esta apuesta hay una de las zonas más pobladas del estado.
El condado que decidió apostar por este corredor eléctrico
El proyecto fue impulsado por Miami-Dade County.
El recorrido conecta Florida City con la estación Dadeland South del Metrorail y busca ofrecer una alternativa a los miles de residentes que utilizan diariamente la US-1.
Durante años, muchos vecinos pidieron una extensión del tren.
Sin embargo, las autoridades locales optaron por una solución diferente y menos costosa.
La inversión superó los 300 millones de dólares para construir la infraestructura y se destinaron cerca de 96 millones adicionales a la compra de los autobuses eléctricos.
La intención es que miles de personas puedan dejar el coche en casa y reducir la congestión en una de las zonas con mayor crecimiento del sur de Florida.
Ahora, la gran incógnita es otra.
Si este modelo consigue cumplir con las expectativas, no sería extraño que otras ciudades estadounidenses empiecen a estudiar proyectos parecidos.
