Este sábado, el Servicio de Emergencia de Nueva York confirmó la suspensión total del servicio del Ferrocarril de Long Island (LIRR, por sus siglas en inglés) por una huelga sindical. Frente a ello, las autoridades anunciaron la implementación de servicios limitados de autobuses para que los trabajadores esenciales puedan transportarse durante los días laborales si es que el reclamo de los empleados ferroviarios continúa sin resolverse.
Tensión sindical en el Ferrocarril de Long Island
Más de 7000 trabajadores, pertenecientes a cinco sindicatos, decidieron paralizar sus actividades desde este sábado 16 de mayo frente al fracaso de las negociaciones con la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA). Con este paro, la ciudad quedará sin su principal medio de transporte y aproximadamente 300 000 pasajeros que utilizan de manera diaria el transporte ferroviario no podrán desplazarse entre los suburbios de Long Island.
Se trata de la primera huelga del Ferrocarril de Long Island en más de tres décadas: la última había sido en 1994 y duró aproximadamente dos días. Sin embargo, el malestar actual de los trabajadores, sumado a la falta de respuestas por parte de las autoridades de Transporte, los obligó a llevar adelante este reclamo y suspender por completo la actividad ferroviaria, encendiendo las alarmas dentro de Nueva York.
Desde los sindicatos, que reúnen a ingenieros de locomotoras, maquinistas, señaleros y otros trabajadores ferroviarios, exigen un aumento salarial del 16% en cuatro años, bajo el argumento de que el costo de vida de la región es demasiado alto. La MTA ofreció un 9,5% de aumento en tres años, más un incremento efectivo del 4,5% en el cuarto año, una propuesta que no gustó entre los empleados del LIRR.
El malestar de las autoridades
Las autoridades locales se posicionaron en contra del reclamo de los trabajadores, al que consideran una extorsión por parte de los grupos sindicales. Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York, advirtió que esta disfunción innecesaria afecta a miles de pasajeros, incluidos los empleados del LIRR, que se verán obligados a quedarse sin su sueldo «por decisiones de un pequeño grupo de dirigentes políticos».
En esa línea, la Oficina de Contralor del Estado neoyorquino advirtió que esta parálisis en el transporte ferroviario representa grandes pérdidas económicas para el Gobierno. Según las estimaciones oficiales, habría un impacto de US$61 millones por día, puesto que este paro frena el movimiento de trabajadores y otras operaciones vinculadas al LIRR, algo que afecta tanto al comercio como a la movilidad de la región metropolitana.
Soluciones temporales
Frente a esta situación, el Servicio de Emergencias de Nueva York informó que pondrán a disposición un servicio limitado de autobuses en días laborales, aunque solo para trabajadores esenciales y aquellos que no puedan trabajar de forma remota. En el comunicado oficial, destacan que las opciones de viajes estarán disponibles en las estaciones de LIRR Queens y contarán con la ayuda de Embajadores de Clientes para organizar todo.
Los autobuses en cuestión circularán durante las horas pico (hacia Manhattan de 4:30 a 9:00 y hacia Long Island de 15:00 a 19:00) con origen o destino en seis puntos de Long Island y destinos de transbordo del metro de Queens. Además, habrá un servicio limitado en sentido contrario en algunas rutas, solo en los horarios más importantes.
Otra opción útil para mitigar esta problemática del transporte en NYC es el autobús NICE, especialmente para aquellos usuarios del condado de Nassau. Según explicaron las autoridades. Dicho servicio permitiría conectar con diferentes puntos de Queens, tanto en hora pico como en hora valle. Cabe recordar que el servicio de autobús lanzadera es gratuito, mientras que los viajes en metro y autobuses de la MTA deberán abonarse con el teléfono, tarjeta de crédito o débito, o la tarjeta OMNY.
