La administración de Donald Trump, a través de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), continúa con la agenda de desregulación y propone poner freno a las normas impulsadas por Joe Biden. Este viernes, Lee Zeldin sugirió posponer por dos años, hasta el año modelo 2029, los plazos de cumplimiento de las normas de emisiones aprobadas durante el gobierno anterior para restablecer la libertad de elección del consumidor.
Récord de desregulaciones en EE. UU.
Desde el inicio de su segundo mandato, Donald Trump planteó la necesidad de avanzar con las desregulaciones masivas y ponerle freno a la agenda verde impulsada por Joe Biden, a la que considera dañina para la seguridad energética y la economía nacional. Con este objetivo en mente, la EPA inició un exhaustivo trabajo, el cual permitió alcanzar una cifra récord de eliminación y cambios de normas.
Según el propio Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Donald Trump llevó adelante la mayor desregulación de la historia, superando incluso a todas las administraciones anteriores juntas. Esto permitió un ahorro de US$1,3 billones en el Gobierno, más libertad para la industria energética, menos trabas burocráticas a la construcción y menos gastos para los ciudadanos, ya que las restricciones representan una suba de precio en tarifas y vehículos.
Durante su más reciente conferencia de prensa, el representante de la EPA destacó que el presidente no se conforma con lo logrado y planea continuar con este proceso en una dirección completamente opuesta a la impulsada por Joe Biden. «La velocidad Trump significa que no tienes cuatro años para terminar, lo tienes que terminar todo hoy», aseveró el mandatario en su alocución.
Retraso en las normas de emisiones vehiculares
En el marco de esta agenda desregulatoria, Lee Zeldin propuso posponer por dos años los plazos de cumplimiento de las normas de emisiones vehiculares aprobadas por la administración anterior. Si se implementa esta medida, la fecha límite se extendería para vehículos ligeros y medianos hasta los modelos 2029, lo que haría a los automóviles más asequibles para las familias estadounidenses y otorgaría más libertad para el consumidor.
El funcionario destacó que esta propuesta surge ante el rechazo masivo a los vehículos eléctricos y las enormes pérdidas para las compañías automotrices, que invirtieron millones de dólares en ellos. Con esta nueva propuesta, la EPA destaca que podrían generar ahorros de hasta US$1700 millones, lo que representaría un ahorro de cientos de dólares por vehículo para las familias estadounidenses.
«La libertad es el fundamento de esta nación, y eso incluye la libertad de elegir el coche que uno conduce. El pueblo estadounidense ha sido muy claro con su postura: no quiere que se le impongan los vehículos eléctricos», aseveró Zeldin. Es por eso que esta propuesta llega para cumplir el deseo del ciudadano promedio, que quiere libertad de elecciones, fortaleciendo la competitividad global del país.
En esa línea, el funcionario explicó que el objetivo de la agencia es reconsiderar los estándares «Tier 4», criterios a los que acusan de haberse basado en suposiciones erróneas por parte de la administración de Joe Biden. Según explicó, el expresidente creía que los vehículos eléctricos alcanzarían su masividad para 2027, por lo que estableció normas de emisiones poco realistas, e incluso inalcanzables, para motores de combustión interna.
El primer paso hacia una revisión exhaustiva
Desde la Agencia de Protección Ambiental destacan que el anuncio de hoy constituye la primera parte de una revisión exhaustiva de las normas Tier 4. En la segunda etapa de esta estrategia, el Gobierno planea llevar adelante algunos cambios para estas regulaciones, como las fechas de implementación, los cronogramas de transición y los procedimientos de prueba. Esto deja entrever la importancia de las desregulaciones ambientales en la agenda presidencial.
