Nuevas incertidumbres en el sector automotor por revisiones del T-MEC que generan dudas sobre su futuro en el largo plazo. El Foro Económico Mundial está advirtiendo acerca de posibles cambios en la industria automotriz que se convierten en desafíos inminentes para un sector que influye en la economía, pero que al mismo tiempo depende de la cooperación estratégica.
Tensión por revisión del T-MEC en la industria automotriz
Norteamérica es una de las regiones con mayor poder de la industria automotriz. Ensambladoras y productores de piezas claves se ubican entre Estados Unidos, México y Canadá a fin de fabricar los autos que se exportan a gran parte del mundo, o incluso que circulan en el flujo comercial de la región.
Aunque el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá ha estado consolidado desde hace años, en la actualidad presenta dificultades. Por parte de Estados Unidos, se eliminó la renovación automática del tratado. En su lugar, se revisarán las reglas cada año hasta el 2036.
Esto implica que habrá nuevos cambios en las reglas de importación, exportación y fabricación de vehículos entre los tres países. Por tanto, el Foro Económico Mundial asegura que las incertidumbres en el sector se generan por retrasos en proyectos, al menos mientras se conocen las nuevas regulaciones.
El sector automotriz lidera dentro de la economía de Norteamérica
Cabe destacar que en Norteamérica la industria automotriz tiene un peso relevante en la economía. Son fuente generadora de empleos y forman parte del producto interno bruto. En zonas como México y Estados Unidos, la industria tiene un papel fundamental en la economía.
Ahora que comprar un auto en EE. UU. es más caro, Trump propone impulsar la industria nacional, dejando de lado la importación de piezas, y en ese caso las revisiones del T-MEC son necesarias para planificar sus inversiones en el largo plazo.
El dilema surge por los cambios que se realicen para impulsar la industria estadounidense. Estados Unidos exige aproximadamente un 75 % de piezas nacionales para la fabricación de autos fuera de EE. UU. Sin embargo, estas reglas pueden cambiar en cualquier momento.
De hecho, esa incertidumbre es lo que frena a la industria automotriz en la actualidad y en el corto plazo. Muchos inversionistas están a la espera de las nuevas regulaciones para fomentar sus proyectos. Pese a que el sector sigue estando fuerte en el tránsito comercial, esto puede cambiar de un momento a otro.
El objetivo de la administración Trump es fomentar la industria a nivel nacional, por lo que en la región de Norteamérica podrían disminuir las ganancias, en caso de que los costos se aumenten. Esta realidad genera inestabilidades entre los inversionistas de la industria automotriz.
Un futuro incierto que aguarda por medidas equilibradas y beneficiosas
Los tres países buscan medidas en su beneficio, pero los especialistas insisten en que la cooperación es necesaria en los tiempos actuales. China está dominando el mercado con sus autos innovadores, modernos y a precios más económicos, por lo que la competencia debe estar enfocada en ese dominio.
Otro punto que mencionan los expertos es acerca de los desafíos geopolíticos. Se teme sobre la fuerte competencia en tecnología y avances automotores de empresas chinas, que venden a costos menores y están obteniendo liderazgo en el sector. Además, tienen mayor ventaja por dominio de materiales críticos como baterías.
El mercado automotor a nivel global está pasando por una nueva realidad con alta competencia, por lo que la estabilidad del T-MEC será decisiva para el impulso de la industria. Ante este escenario, Estados Unidos apuesta por la fabricación nacional con el traslado de Toyota Tacoma a Texas. Según los expertos, mantener un equilibrio con competencia suficiente en el sector, cooperación regulatoria y estratégica, así como inversiones en Norteamérica, se convierte en la solución hacia el largo plazo.
