Desde que tenemos memoria, la humanidad ha soñado con conquistar los cielos. Ahora será una realidad con el primer auto volador, que ya tiene fecha de producción. Es un paso para la historia, pues mucho se habla sobre el tema, pero casi nadie ha tenido la oportunidad de subirse a un coche que vuele por los cielos. Del sueño a un hecho, así es como podrás conquistar la movilidad de las alturas.
El auto volador se convierte en una realidad
Seguramente tu sueño de niño, al ver las películas de ciencia ficción, era ser grande para tener tu propio coche volador. Es algo que veíamos en series del futuro, en donde se prometía que la movilidad sería más en el cielo que en las carreteras.
Sin embargo, en el presente, tener un auto volador no es una realidad para todos. Sigue siendo un sueño lejano, o al menos, eso creíamos. Aunque otros países como China ya usan drones y prototipos de autos voladores, sigue siendo un gran salto que en América contemos con esta tecnología.
Se trata del auto volador Model A, hecho en Estados Unidos por la empresa Alef. La gran novedad es que este coche se producirá en masa, y quien tenga los medios podrá tener un vehículo capaz de moverse por carretera y por el cielo, como un dos por uno.
Seremos capaces de sentir las nubes a bordo de nuestro coche
La imagen parece irreal; imagina conducir un auto y que el tráfico se ponga pesado. No hay problema para este coche, porque puedes volar y salir de ese embotellamiento. Es un auto hecho para funcionar en ciudades; no solo se trata de un vehículo volador.
Es la diferencia de otros proyectos como taxis voladores o drones para transporte que son solo para volar (como este proyecto de air cab). Además, este será el primer auto volador privado para el público en particular, y no como medio de movilidad para otros.
Mientras que este coche puede andar por las carreteras, detenerse, estacionarse en tu garaje y luego despegar verticalmente cuando lo necesites. Puede volar varios kilómetros y volver a aterrizar en una zona pequeña, sin ocupar mucho espacio.
Su diseño no es para nada convencional; sus propulsores están ocultos dentro del chasis, y la cabina se mantiene estable gracias a un sistema de cardán que permite que el cuerpo del vehículo rote sin afectar al piloto. Es decir, puedes pasar al modo terrestre y al aéreo, de forma rápida.
Por supuesto, está diseñado para pensar en el medio ambiente, al ser totalmente eléctrico. Y no creas que consume más que un coche común eléctrico; su sistema es bastante similar. Con la certificación de aeronavegabilidad, entregada a Alef, pueden andar por carretera o el cielo de forma legal.
¿Cuándo lo veremos volar por los cielos?
La buena noticia es que será un coche para cualquiera. Pero la mala noticia es que no está siendo producido de forma masiva ni automática. Por ahora, se ensambla por unidad, casi que de manera artesanal en Silicon Valley. Esto significa que va a tardar un poco para que se convierta en un transporte para todos.
Sin embargo, también implica que cada elemento se revisa a detalle para que tenga la mejor calidad posible, y una vez encuentren el modo de acelerar el proceso, es posible que veamos mayor producción. El proceso combina tecnología avanzada con intervención humana, similar a la industria aeronáutica tradicional.
En cuanto a su precio, se reserva con un aproximado de $300 mil dólares, pero ¿qué se puede esperar de tener un coche volador que también te sirve como auto tradicional? Y si te parece que un coche es mucho, puede que te sirva esta moto voladora.
La visión que transformará a la humanidad con este auto volador, sin duda, es un paso hacia el futuro de la movilidad, como nunca antes la habíamos visto. Algo es seguro, y es que este paso es una transformación total para la humanidad. Contar con un medio de transporte terrestre y aéreo se convierte en una proeza para la movilidad. De momento, estos autos voladores llegarán para pocos clientes, mientras perfeccionan las técnicas.
