El tren Long Island Rail Road (LIRR), la línea suburbana de Estados Unidos, no está habilitada por la huelga de los trabajadores que la ha puesto en completo paro. Por el cese de los servicios provocados por la huelga y por su efecto directo sobre la movilidad regional, la administración de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) ha sugerido, públicamente, una propuesta a los pasajeros que tengan la posibilidad de trabajar desde casa.
Alternativas de transporte y autobuses
Con la intención de cubrir la necesidad de que los pasajeros que se desplazan en el LIRR, se ha preestablecido un servicio limitado de autobuses de enlace (shuttle buses). Estos vinculan seis puntos seleccionados en Long Island con las principales estaciones de metro del municipio de Queens.
Esta variante de contingencia para el transporte terrestre sería ejecutada en las horas más concurridas de la mañana y en las horas punta de la tarde, de ese modo se intenta absorber en parte la demanda de la clientela frecuente del trayecto del tren. Pero ya se advierte de que la capacidad de los autobuses es muy restringida, y que no puede sustituir la marcha habitual del sistema de trenes de cercanías, que como regla general es mucho más eficaz.
De la misma forma, el sistema de autobuses NICE (Nassau Inter-County Express) se ha desplegado, para hacer la conexión de la unión de Nassau con el área de Queens y, en ciertos recorridos que comunican Hicksville, Mineola, Great Neck y Freeport, se han aumentado unidades y frecuencias de autobuses. Este aumento del servicio intenta dar acceso a la población a las áreas centrales de Long Island, garantizando, en este caso, que el sector de la industria comercial y de servicios de la región siga habilitado, a pesar del cese del LIRR.
Puntos de transferencia y gestión del tráfico urbano
Otra de las sugerencias que se realiza a los viajeros consiste en emplear la modalidad de «kiss-and-ride» en determinados lugares de metro de Brooklyn y Queens. Estas estaciones donde se realiza transbordo rápido fueron elegidas debido a la proximidad de los principales ejes que llevan hacia Long Island, permitiendo a los operadores de automóviles privados dejar a los usuarios de metro cerca de las líneas en funcionamiento, pero sin obstaculizar el tráfico denso. Esta práctica vial intenta apalancar puntos del tráfico y justificar la llegada de los trabajadores hacia el sistema de metro de la ciudad de NY.
Las autoridades del tráfico insisten en que el éxito de estas medidas estará basado en la actividad por parte de la ciudadanía y en la aceptación de la práctica del teletrabajo por parte de las empresas locales. La soberanía en el tráfico de la ciudad es puesta a prueba por la huelga del LIRR, y es necesario llevar a cabo una coordinación técnica sin precedentes entre las agencias estatales y municipales. Se sugiere a todos los usuarios del transporte público que recurran a las páginas oficiales de la MTA y a sus servicios en línea en tiempo real para verificar la disponibilidad en los autobuses y el estado de las vías del tráfico de tierra antes de salir de casa.
Los efectos laborales y las negociaciones en marcha
El contexto en el que se manifiesta la polémica gira en torno a los requerimientos de la clase trabajadora del LIRR, que se pronuncian por la obtención de mejoras en el nivel de sus contratos, así como por una revisión de los remanentes de pago en relación al poder adquisitivo en un contexto inflacionista. Por su parte, la MTA sostiene que desde su posición argumentativa se debe mantener un equilibrio financiero para no incrementar las tarifas del servicio.
