La evolución de la tecnología de los autos autónomos se manifiesta de modo que rescribe a fondo la exigencia que se plantea a las administraciones para revisar sus normas de aplicación. En este sentido, en un paso importante a favor de esta modernización normativa, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha puesto en marcha el procedimiento para modificar los Estándares Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados (FMVSS). Esta modificación elimina de forma directa la exigencia de incorporar un pedal de freno manual en aquellos coches que deben ser conducidos exclusivamente por los sistemas de conducción automatizada.
Destrucción de barreras absurdas en coches sin conductor humano
El papel desempeñado por la NHTSA en esta reforma normativa es el de la erradicación de las barreras regulatorias tradicionales que limitan la creatividad y la innovación de la industria automotriz de Estados Unidos. El administrador de la agencia, Jonathan Morrison, declaró que el sector se encuentra ante la nueva revolución tecnológica más grande desde la invención del Modelo T de Ford.
En cumplimiento de las instrucciones del secretario Sean Duffy, esta estrategia federal establece una profunda revisión de la necesidad de las piezas tradicionales de equipo, como los limpiaparabrisas o los espejos retrovisores, en coches que nunca llegarán a estar conducidos por una persona.
La modificación puntual a la norma FMVSS Número 135 pone fin de forma oficial a la obligación de la adopción de los frenos con el pie o los controles de freno con la mano para estos modelos automatizados al cien por cien. Desde las autoridades se precisó que las normas vigentes al respecto continuarán siendo válidas en todos sus términos para aquellos vehículos autónomos que decidan mantener los controles de las funciones de conducción manual.
Las exigencias estrictas y absolutas en cuanto a las distancias de frenado y procedimientos probatorios alternativos
La eliminación del pedal físico no debe traducirse en una relajación de los márgenes de seguridad, ya que la autoridad conductora mantendrá una observación estricta de la capacidad de respuesta de las propias unidades. Todos los coches autónomos que prescindan de los controles manuales deben adherirse exactamente a los mismos requisitos de rendimiento en lo que concierne a las distancias de frenado que se exige de los modelos de coches por combustión interna.
Para comprobar que los sistemas son capaces de detenerse con seguridad a partir del orden de detención, la agencia federal pone en práctica procedimientos de prueba alternativos a los previstos a partir del software de los coches autónomos.
De forma paralela a esta norma sobre el frenado físico, la NHTSA está trabajando para desarrollar requisitos de rendimiento en condiciones reales de conducción con los autos autónomos. La agencia mantendrá intacta su amplia facultad de fiscalización de defectos para investigar cualquier comportamiento inseguro de los sistemas automatizados, manteniendo la facultad de ordenar llamados a revisión imprescindibles si constatan fallas. De este modo, el entorno legal establece que los desarrolladores respondan por el comportamiento que tienen sus programas informáticos en las calles.
Avances elevadísimos en la agenda federal de tecnología autónoma
La actualización del sistema de frenos viene acompañada de un conjunto de iniciativas que el Departamento de Transporte lleva aplicando a gran velocidad para promover la adopción segura de tecnología autónoma.
Entre las medidas tomadas destaca la simplificación del Programa de Exención de Vehículos Automatizados, facilitando los permisos tanto para flotas de demostración como para fin comercial. Al mismo tiempo, el gobierno también propuso modificar la regulación de cambios de transmisión, desempañado de parabrisas y carteles de neumáticos, logrando que en no mucho tiempo ya no sean necesarias las exenciones individuales por vehículo.
