La adopción de vehículos eléctricos (EV) en el mundo está progresando ininterrumpidamente por una precisa combinación de factores de mercado, políticas públicas e invención tecnológica. En línea con el último informe de la Agencia Internacional de la Energía («AIEA»), la reciente caída de los precios de las baterías ha vuelto los coches eléctricos sustancialmente más económicos para los consumidores. A la vez, el desarrollo de baterías de mayor voltaje está allanando el camino para los sistemas de carga rápida, poniendo fin a una de las principales barreras operativas que obstaculizaban la masificación de estos vehículos limpios.
Proyecciones de mercado y el rol de las economías emergentes en la expansión multimodal
El Escenario de Políticas Declaradas (STEPS) traza una trayectoria de despliegue similar a la del CPS (Escenario de Políticas Actuales), pero anticipa un crecimiento superior, impulsado por una fuerte aceleración en las regiones ubicadas fuera de Europa y China. De este modo, en este entorno técnico, el stock de vehículos eléctricos de todas las tecnologías aumentará casi seis veces, pasando de 21 millones hoy a 55 millones para 2035.
La mayoría de ese crecimiento tendrá lugar en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, lo que nos habla de la función tan importante que desempeñarán los distritos en la próxima década, pues el parque eléctrico crecerá a un ritmo próximo al 20% anual en promedio.
El sector de los vehículos de dos y tres ruedas también experimentará un cambio radical, se proyecta que el inventario alcanzará los 200 millones de unidades en el CPS y 300 millones en el STEPS para 2035, muy especialmente a partir del sector logístico y de uso comercial debido a su escalabilidad con alta competitividad en el total de costos de propiedad. Hacia mediados de la próxima década, los vehículos eléctricos llegarán a representar aproximadamente en torno al 22% de todos los vehículos autónomos que estarán en circulación bajo el CPS y más del 25% en el STEPS.
Descentralización del mercado global y electrificación del transporte de carga
A medida que la adopción de la tecnología siga aumentando en los nuevos mercados geográficos, el mapa de distribución de la infraestructura eléctrica se va a ir descentralizando. El informe estadístico constata que la participación de China en el inventario del mundo de vehículos eléctricos cae de un 70%, que es la cifra que se alcanzará en 2025, a algo más del 55% en el escenario CPS y hasta cerca del 50% en la proyección STEPS hasta 2035. Respecto a la cuota por vehículos eléctricos, las motocicletas y los triciclos eléctricos se aproximan al 60% de las ventas del sector.
La electrificación de los autobuses de pasajeros mostrará un avance más lento debido a los problemas técnicos y de autonomía que limitan su explotación en rutas de larga distancia interurbanas. En 2035, el inventario de buses eléctricos alcanzará un 10% en el escenario CPS y algo más del 15% en el STEPS. La inversa se produce en la «industria» del transporte por carretera de mercancías pesadas y medianas, donde la electrificación de los camiones avanza a buen ritmo, impulsada por las normas de emisiones de la Unión Europea y la competitividad de costes logísticos en China.
Infraestructura de carga rápida
La operativa de este inmenso parque vehicular internacional dependerá de la operativa a buen nivel de las estaciones de recarga energética. Ante el riesgo de colapsar las redes de potencia habitualmente utilizadas, atendiendo a la demanda de los cargadores de gran potencia, las distribuidoras eléctricas estatales promueven la instalación de corredores de carga inteligente equipados con paneles de generación solar fotovoltaica y bancos de almacenamiento en baterías.
Esta opción distribuida proporciona una mayor previsibilidad a los flujos de recarga, evitando que una imagen del consumo simultáneo de miles de vehículos pueda provocar alteraciones en la red de alimentación doméstica en las horas de máxima demanda.
