Una nueva etapa para la reparación de autos está siendo impulsada por Trump al otorgar mayor libertad para las refacciones independientes. Este sistema planea reducir costos y dar la posibilidad de que los mismos dueños de vehículos puedan reparar sus autos, sin tener que depender de las concesionarias o servicios posventa de las automotrices. Según las declaraciones de la Casa Blanca, esto permitirá reducir el costo de vida y dar flexibilidad a las regulaciones ambientales de la industria.
Mayor acceso a las reparaciones por cuenta propia para dependencia de concesionarios
El presidente Trump ha firmado un memorando para dar la libertad a los compradores en las reparaciones de sus autos. Según se afirma en el documento, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) debe emitir medidas claras sobre el tipo de reparaciones que pueden hacer los dueños de autos, dentro de la normativa vigente.
Sin embargo, al abrir la oportunidad de que puedan realizar ciertas reparaciones, se reduce el costo de las mismas. Esto permite que los conductores tengan acceso a talleres independientes, reparaciones propias y la compra de piezas básicas.
La idea es que fomenten los cambios, sin tener que depender de las concesionarias, ya que aseguran que los fabricantes tienen un control prácticamente exclusivo sobre los repuestos certificados, lo que aumenta los costos de reparación para los dueños de vehículos.
Protección a conductores y talleres independientes
De acuerdo con el comunicado emitido por la Casa Blanca, los procesos de certificación actuales pueden tardar años en ser aprobados. Por tanto, las limitaciones en disponibilidad de piezas que cumplan con las normas ambientales dificultan el trabajo de talleres independientes para conductores que buscan economizar en las reparaciones.
En estados como California se aboga por regulaciones automotrices ambientales, pero la Casa Blanca recalca que su enfoque es acelerar los procesos de certificación y dar la libertad a los propietarios de autos para reparar con piezas aprobadas, sin tener que depender exclusivamente de las concesionarias.
A su vez, instruyen a la EPA para que las acciones de cumplimiento civil contra personas que de buena fe hagan sus reparaciones sean menores. Según establece el documento, el derecho de reparar es una tendencia con alto crecimiento en el sector automotriz que debe prevalecer.
Afirman que las regulaciones ambientales de administraciones pasadas contribuyen al incremento en los costos de autos y sus reparaciones. Ese incremento en el costo afecta a familias estadounidenses por la complejidad regulatoria que obliga a depender de talleres autorizados.
Cambio revolucionario para la industria del motor
El enfoque de la administración de Trump es crear un cambio revolucionario para la industria automotriz, especialmente para los dueños de vehículos que buscan ahorrar en costos de reparaciones. Ampliar el acceso a piezas y simplificar los procesos de certificación puede crear un cambio notable en la industria con mayor competencia y costos bajos.
Cabe destacar que representa un punto de inflexión en el sector del motor en EE. UU., pues se da protagonismo a los talleres independientes y al control de los mismos propietarios sobre el mantenimiento de los vehículos. Los propietarios de vehículos se verán beneficiados al contar con libertad de escoger dónde y cómo reparar sus autos. Al mismo tiempo, los talleres independientes podrán competir en el mercado, siempre que cumplan con las normas y regulaciones establecidas por las autoridades.
Las acciones de liberar la reparación de autos forman parte de su amplia agenda de desregulación. A pesar de que se han recibido críticas por las desregulaciones de Trump, su enfoque energético, político y para la industria automotriz se basa en la libertad del mercado para los consumidores y mayor competencia en el sector.
