El contexto mundial ligado al consumo del agua pasa por momentos de transición, según lo explicó el Banco Mundial en su cuenta especializada en el uso del agua. Según explicaron en su publicación en la red social X, varios países ya optan por utilizar herramientas digitales para mejorar su eficiencia y no registrar mayores desperdicios del recurso. Entre los ejemplos más resonantes está el de Corea del Sur, uno de los países miembros del Grupo Banco Mundial, que aplicó una transformación de sus procesos al mundo digital a partir de los conocimientos compartidos con otros países.
El diálogo para avanzar
La Corporación Financiera Internacional (IFC) juntó a representantes de servicios de agua de Costa de Marfil, Camboya, Sri Lanka, Kenia e Islas Salomón para conocer cómo avanza el proceso de transformación digital de Corea del Sur, llamado K-water.
Desde el Banco Mundial señalaron que la visita dejó como dato más importante la relevancia de la inteligencia artificial para el tratamiento del agua y también se analizó la arquitectura de gobernanza de los datos, afirmaron para detallar el encuentro que también tuvo como eje la importancia de la inversión en gestión del cambio y en capacitación para pasar a una operatividad humana en combinación con la IA.
Eficiencia en el uso del agua gracias a la IA
El Banco Mundial redobló su apuesta por la inteligencia artificial para evitar pérdidas de agua a nivel mundial. Y no es solo para impedir el derroche, sino para anticipar riesgos, atender rápidamente a las poblaciones, mejorar el saneamiento y enfrentar la presión por la escasez en lugares específicos del planeta. El mejor ejemplo de esto, según el organismo, es el K-water de Corea del Sur y, por su impacto, intentan replicar el caso en otros puntos.
Según lo explicado, los fondos asociados como el Korea Green Growth Trust Fund promueven alianzas de aprendizaje global que conectan países con referentes de innovación digital del agua, y el K-water surge como resultado de esto, con operaciones hídricas basadas en inteligencia artificial, y funciona como central para intercambios técnicos organizados por el Banco Mundial.
Los especialistas explicaron que existen tres lecciones con las cuales quedarse con este tipo de prácticas: formalizar la estrategia digital, invertir en capacitación para adoptar la IA y aplicar soluciones a pequeña escala para crecer gradualmente.
A partir de los intercambios con miembros de países de distintos continentes, la Autoridad de Agua de las Islas Salomón puso en práctica lo dialogado y ya lanzó un taller específico para reducir el agua que se pierde antes de llegar a los usuarios con el uso de herramientas digitales. Desde el Banco Mundial ven un efecto real de las conversaciones recientes.
Un ejemplo similar pasa en Guinea, ya que el Proyecto de Agua y Saneamiento analiza incorporar componentes de inteligencia artificial en el marco del programa nacional.
Apuestas al futuro
El cuidado del agua está puesto en el eje de la agenda ambiental y económica de muchos países. Y esto lo resaltó N’Ganza Hermann, representante de la comitiva de Costa de Marfil, quien destacó que la inteligencia artificial para la operación sería útil por su posible impacto en la detección de fugas, en el aprendizaje de los trabajadores y en la comunicación con los clientes.
Priscillah Wamucii Githinji, integrante de la comitiva de Kenia, representante de la empresa de agua del país, es otra de las que dejó su testimonio. Ella declaró que lo mejor es poner en claro la visión para luego dar paso a la gobernanza de datos con una estrategia definida, pero hasta el momento no descartó su aplicación para cuidar el agua.
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