Esta mañana, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dejó una nueva publicación en su red social, Truth Social, en la que aseguró que Irán le había comunicado encontrarse en «estado de colapso» y le había solicitado urgentemente la reapertura del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, el mandatario no explicitó con qué funcionario iraní mantuvo el diálogo y el mercado del petróleo permanece en alza ante la salida de Emiratos Árabes Unidos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la asociación encargada de coordinar las decisiones de las naciones que manejan el mayor caudal de producción petrolífera en el mundo.
Situación del petróleo y preocupación por EAU
El ministro de Energía de los Emiratos Árabes Unidos anunció este martes que, desde el 1 de mayo, el país dejará de formar parte de la OPEP, país que representa el 17% de la producción de la organización, con el objetivo de «ganar libertad y aumentar la producción sin restricciones». «Seguiremos comprometidos con la seguridad energética, la responsabilidad y la baja emisión de carbono mientras se mantenga la estabilidad del mercado global», declaró el ministro Suhail Al Mazrouei.
Según especialistas, EAU podría sumar hasta un millón de barriles por día al mercado fuera de la OPEP, pero generaría tensiones con el resto de países que forman parte de la asociación. Al mismo tiempo, la mayor demanda de crudo en el mercado presionaría los precios a la baja y aliviaría la situación de crisis energética.
Trump y su nuevo movimiento con Irán
Donald Trump aseguró que Irán se encuentra en «estado de colapso» y recalcó que, en diálogo con funcionarios iraníes, estos pidieron que se reabra el Estrecho de Ormuz lo antes posible. Sin embargo, esta declaración llega junto con el ofrecimiento iraní de reabrir el estrecho mutuamente y postergar las negociaciones nucleares para luego de la guerra, propuesta que fue rechazada por Washington y que repercute en las últimas declaraciones de Trump marcadas por su disconformidad.
Tras la cancelación del viaje de negociación del enviado especial Steve Witkoff y el asesor Jared Kushner a Islamabad, Pakistán, la posición confrontativa vuelve entre Estados Unidos e Irán con los precios del petróleo alcanzando US$112 por barril según el precio de referencia Brent, y a US$101 por barril según el WTI.
Si bien Trump no aclaró con detalle su referencia a un Irán en «estado de colapso», la industria siderúrgica iraní parece estar paralizada por la prohibición de exportaciones desde el 26 de abril, junto con la destrucción del 70% de la capacidad de producción de acero iraní que tenía antes de la guerra. En paralelo, Abbas Araghchi, el canciller, se reunió con Vladimir Putin en Rusia para sumar un aliado ante una hipotética nueva ronda de negociación con Estados Unidos.
En cuanto al Estrecho de Ormuz, continúa bloqueado por Irán y Estados Unidos. La política de Teherán, anunciada el 21 de abril, se basa en un bloqueo total al tráfico no aliado en forma de presión para acordar un cese al fuego. Estados Unidos, por su parte, mantiene su propio bloqueo sobre puertos y buques iraníes vinculados al régimen, aunque no involucra a barcos de países ajenos al conflicto.
Problemas en Europa
Relacionado con el petróleo que escasea en sectores específicos de la energía, Europa emitió advertencias sobre falta de combustible, tal como lo hizo Suecia, que emitió un pedido para acelerar el acuerdo, dado que el 20% del combustible aéreo del país transita habitualmente por el Estrecho de Ormuz. «Incluso si llegáramos a un acuerdo mañana, tardaríamos en normalizar el suministro de combustible y petróleo», declaró Ebba Busch, ministra de Energía sueca.
