Tras la nueva escala de violencia en Oriente Medio, creció la incertidumbre respecto a la situación del estrecho de Ormuz. Es que los nuevos ataques entre EE. UU. e Irán podrían llevar a un nuevo cierre de esta importante vía marítima, lo que representaría otro duro golpe contra la seguridad energética global. En este marco, la administración de Donald Trump negó los rumores sobre un presunto cierre y garantiza la libre circulación por la región.
Presión contra Irán
Tras la desactivación del alto el fuego, Estados Unidos mantiene una exhaustiva presión militar sobre Irán, a quien acusa de haber violado el acuerdo de paz con ataques contra buques mercantiles en Ormuz. Este domingo, el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) informó que sus fuerzas militares completaron una nueva ronda de ofensivas contra el régimen de Teherán, la cual contempló el fuego sobre más de 140 objetivos militares.
Para llevar adelante estos ataques aéreos, las fuerzas estadounidenses emplearon municiones de precisión, lanzadas desde aviones de combate terrestres y marítimos, drones y buques navales. Este nuevo despliegue militar contempló infraestructura militar enemiga, entre ellas instalaciones de misiles y drones, redes de comunicación, puestos de vigilancia, depósitos de armas y capacidades navales.
Desde el régimen de Teherán reportaron varias explosiones en la provincia de Bushehr, donde se encuentra una planta nuclear. Además, hubo bombardeos en localidades cercanas al estrecho de Ormuz, lo que crea un panorama de incertidumbre respecto al futuro de esta vía marítima, por donde transita más del 20 % del suministro de petróleo global.
La situación del estrecho de Ormuz
Durante los últimos días, hubo muchas dudas sobre la situación del estrecho, debido a una información falsa difundida por medios estatales iraníes. En medio de los nuevos ataques y la creciente tensión, diversas fuentes que responden al régimen habían asegurado que la navegación por esta vía marítima se había reducido a rutas designadas por las autoridades locales, algo que fue desmentido inmediatamente por parte de la Casa Blanca.
A través de sus canales oficiales, el Gobierno de Donald Trump ratificó la libre circulación por la principal ruta comercial marítima de Oriente Medio y negó la existencia de un supuesto control por parte del régimen islámico. «Irán no controla el estrecho. Desde inicios de mayo, las fuerzas de Estados Unidos han ayudado a facilitar el tránsito exitoso de más de 800 buques y 380 millones de barriles de petróleo crudo», reza el comunicado publicado.
Este domingo, el CENTCOM reiteró este mensaje, advirtiendo que el tráfico fluye sin restricciones a través de esta vía marítima. Y si bien reconoce que el régimen de Teherán lleva adelante agresiones contra buques comerciales, resalta que EE. UU. concretó un gran despliegue militar en la zona para garantizar la estabilidad en la región y mantener la circulación de petróleo.
«El estrecho de Ormuz está abierto a todas las embarcaciones que buscan transitar legalmente por esta vía marítima internacional», reza la primera parte del comunicado compartido. Luego, agregaron: «Las fuerzas estadounidenses están posicionadas y preparadas para garantizar la libertad de navegación a pesar de la agresión iraní injustificada, el acoso, las amenazas y las declaraciones arbitrarias. Irán no controla el estrecho».
Crece la tensión en Oriente Medio
Como respuesta a la presión, el régimen de Teherán lanzó nuevos ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en países de Oriente Medio. En este marco, confirmaron bombardeos sobre Jordania, Qatar, Baréin y Kuwait, lo que acrecienta la tensión en la región. Las autoridades internacionales exigen frenar esta nueva escalada de violencia y retomar el diálogo diplomático para alcanzar otro acuerdo de paz, aunque las partes, al menos por ahora, no muestran interés en adoptar esta postura.
