Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ha hecho pública la celebración de una reunión de alto nivel con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para coordinar los avances en la organización de la próxima Copa del Mundo de fútbol. El objetivo fundamental de la reunión, publicada y distribuida a través de los canales de comunicación de la entidad, era analizar cómo estaba el avance en la organización del Mundial. «Esta tarde, me reuní con el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, para hablar del estado de los preparativos para la próxima Copa del Mundo de la FIFA», escribió en su declaración Infantino.
La conversación entre Trump e Infantino y el calendario de la selección iraní
El próximo Mundial de la FIFA es un evento de impacto histórico que va a organizarse de forma conjunta y se jugará en México, Canadá y Estados Unidos a partir del próximo 11 de junio de 2026. En medio de tener presente las diferentes sedes y la compleja logística estadounidense, uno de los temas inaplazables sobre la mesa de conversación fue la participación de la República Islámica de Irán en la Copa del Mundo, un asunto marcadamente atravesado por el conflicto internacional. Infantino lo precisó: «También hablamos sobre la actual situación en Irán, y el hecho de que el equipo iraní se haya clasificado para participar en la Copa del Mundo de la FIFA 2026».
Pese a las graves hostilidades declaradas abiertas entre las dos naciones, el calendario deportivo marca de forma inamovible que la selección iraní podrá jugar la totalidad de los partidos correspondientes a la fase de grupos dentro del territorio de los Estados Unidos. De acuerdo con la programación oficial el equipo persa se va a presentar la primera vez el 15 y el 21 de junio en Los Ángeles, sede del enfrentamiento contra los seleccionados de Nueva Zelanda y Bélgica. Posteriormente, cerrarán su participación en esta primera ronda clasificatoria el 26 de junio enfrentando a la selección de Egipto en la ciudad de Seattle.
Garantías de visado y el fantasma de la seguridad nacional
A la gran incertidumbre que ha causado la guerra reciente en Medio Oriente, el presidente Donald Trump aprovechó la cumbre con el máximo responsable del fútbol internacional, para reafirmar la posición oficial de su administración sobre el ingreso a su país de la delegación asiática. Según explica Infantino en su texto, el presidente norteamericano le dio su palabra: «Durante la conversación, el presidente Trump reiteró que el equipo iraní es, por supuesto, bienvenido a competir en el torneo en los Estados Unidos».
Pero esta bienvenida del Gobierno tiene estrictas limitaciones diplomáticas y de frontera que desde hace un año ya habían delimitado. En el pasado noviembre, el presidente norteamericano garantizó formalmente que tanto los jugadores como el cuerpo técnico tendrían visados sin problemas para poder entrar en los Estados Unidos y cumplir sus compromisos en la cancha de juego. Además certificó que en el caso de los aficionados iraníes no obtendrán autorización de ingreso.
La postura de la Federación Iraní frente a la guerra
Mientras aquí en Washington se trabajan los últimos detalles operativos y se extienden las mencionadas garantías para otorgar visados a los atletas profesionales, en Teherán la perspectiva de la actividad deportiva se contempla rápidamente bajo los prismas inconfundibles de la tragedia y la dramática intensificación de la guerra que ha causado estragos en las entidades nacionales.
El propio presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, fue la voz institucional que, al elevarse, planteó las primeras interrogaciones sobre la viabilidad moral y práctica de realizar la asistencia al torneo mundialistico en suelo hostil, poniendo así rápidamente en cuestión la futura participación de la selección persa en la próxima Copa del Mundo.
