El apoderado de la cartera diplomática iraní, Abbas Araghchi, inició una importante gira que lo llevó primero a la capital de Pakistán, Islamabad, donde se reunió con las máximas autoridades del país y le entregó una lista de contrademandas en respuesta a las últimas exigencias de los Estados Unidos. Además, anticipó que no habrá una segunda ronda de negociaciones directas en el futuro inmediato, mientras desde Teherán volvieron a amenazar con una respuesta proporcional si la Casa Blanca sostiene el bloqueo a los puertos iraníes.
Paz por el momento
Si bien la situación en Medio Oriente está dando cierto respiro, habiendo alcanzado los consensos justos para sostener un acuerdo de alto el fuego, las condiciones en el territorio no parecen haber cambiado drásticamente. La profunda desconfianza que expresan desde los Estados Unidos e Irán dificulta seriamente el trabajo de los equipos diplomáticos y del gobierno de Pakistán en particular, principal mediador del conflicto.
En la jornada de hoy, las autoridades paquistaníes recibieron en Islamabad al ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, la primera parada de una misión diplomática que tiene como destinos futuros la ciudad de Muscat, capital de Omán, y Moscú, sede del gobierno de Rusia.
A su llegada, y finalizados los saludos y presentaciones protocolares, el líder de la diplomacia iraní entregó en mano al jefe del Ejército de Pakistán, el general Asim Munir, una lista de contrademandas a modo de respuesta por parte de Teherán a la última propuesta que recibieron de parte de Estados Unidos, con el fin de afianzar el cese de hostilidades activo, aunque sin contemplar un encuentro directo entre Washington y Teherán en un futuro inmediato.
Al cierre de esta edición, se desconoce el contenido específico de la contrapropuesta presentada por las autoridades iraníes. Desde las emisoras de radio y televisión estatales de Teherán se limitaron a señalar que el documento presentado por Araghchi «es exhaustivo y aborda todas las preocupaciones de Teherán», sin dar más detalles al respecto.
Cae la cumbre de hoy
Entre la lista de exigencias que confeccionó el gobierno iraní, las autoridades del régimen anticiparon que no tienen intención alguna de enviar una delegación a reunirse con los representantes de Estados Unidos, el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, y el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff.
No obstante, pese a la falta de una reunión cara a cara entre Washington y Teherán, el canciller iraní Araghchi sostuvo varias conversaciones con las máximas autoridades del gobierno de Pakistán, entre las que destacan la presencia del jefe de Estado Mayor del Ejército, Asim Malik, y el ministro del Interior, Mohsin Naqvi.
Siguen las tensiones por el bloqueo
El escenario diplomático de constante incertidumbre es alimentado por la continuidad de los bloqueos navales del estrecho de Ormuz, una de las principales vías comerciales navegables del mundo, por la que sale cerca del 20% del petróleo y sus derivados, así como buena parte de los fertilizantes que se comercializan a nivel global, impulsado por las fuerzas iraníes desde el inicio del conflicto, que permitían el paso de algunos buques petroleros tras el pago de un peaje en yuanes.
La situación se volvió más compleja a partir de la imposición de un «contrabloqueo» por parte de los Estados Unidos sobre los puertos iraníes, impidiendo la navegación total en la región.
Debido a esta situación, el comandante central del ejército iraní, Khatam Al-Anbiya, afirmó en un comunicado oficial que si «el ejército estadounidense invasor continúa con el bloqueo, el blindaje y la piratería en la región, deben tener por seguro que se enfrentarán a una respuesta de las poderosas fuerzas armadas de Irán».
