El Santo Padre dio inicio a su gira internacional este lunes. Luego de visitar Turquía y el Líbano el año pasado, León XIV hizo historia al convertirse en el primer papa en visitar el país africano, donde más del 90% de los habitantes profesa la religión musulmana. Con este gesto, el líder católico espera seguir promoviendo el mensaje de unión.
Visita al Monumento de los Mártires
Por primera vez en la historia, los católicos argelianos celebran la visita de su líder religioso, que recorrerá la tierra de San Agustín por 11 días para concientizar sobre la importancia del ecumenismo como clave para trabajar por la paz mundial.
Consciente de la persecución que miles de cristianos sufren en la región africana y en Oriente Medio, el papa pretende abonar el diálogo y el respeto por las diferencias culturales entre los habitantes, transmitiendo el testimonio de Cristo.
Como primera parada, el santo padre eligió un punto neurálgico de la historia local: esta mañana, visitó el Memorial de los Mártires «Maqam Echahid», monumento que recuerda a los caídos en la lucha por la independencia durante la época colonial.
Tras su arribo al lugar, León XIV dedicó unas palabras a las 5000 personas reunidas para atestiguar el histórico momento, tras ofrecer un minuto de silencio por quienes ofrecieron su vida para conquistar la independencia nacional.
Con el tono cálido que lo caracteriza, se presentó ante los fieles como «un hermano» y valoró el espíritu noble y valiente del país, al que recordó la importancia de perdonar y dejar en el pasado los resentimientos para mirar y construir un futuro desde la paz.
En esta línea, destacó la fe de los argelinos, que conservan una cultura con fuertes raíces espirituales. «Ante una humanidad anhelante de fraternidad y de reconciliación, es un gran don y un bendito compromiso el ser siempre hermanos entre nosotros e hijos de Dios», exclamó.
De esta manera, el Sumo Pontífice desafió la lógica de la guerra que hoy impregna el pensamiento y el accionar de los líderes de las naciones, para volver el foco sobre el perdón como clave para promover un entorno de paz.
Mensaje en Djamaa el Djazair
A continuación, la agenda del referente religioso lo condujo hacia el Centro de Convenciones Djamaa el Djazair, donde se dirigió a autoridades y ciudadanos, a quienes llamó a asumirse como parte fundamental de la «familia humana».
Con una referencia directa al pueblo árabe, León XIV recuperó el valor de la justicia y la solidaridad como ejes rectores de la sociedad. «Sadaka» fue el término que tomó prestado del Islam para retratar la importancia de forjar un sistema moral asentado en la generosidad y la consideración por el otro.
Asimismo, llamó a combatir el fundamentalismo religioso que se cobra numerosas vidas en la región, que perecen ante la intolerancia. «Es necesario educar en el sentido crítico y en la libertad, en la escucha y en el diálogo, en la confianza que nos hace reconocer en quien es diferente a un compañero de viaje, no a una amenaza», afirmó.
Como representante de San Pedro, instó a los miembros de la comunidad a unir fuerzas, «energías espirituales, toda inteligencia y recursos» para edificar «oasis de paz» que inunden el mundo «de lugares de vida, de encuentro, de maravilla».
Celebración en la Basílica de Nuestra Señora de África
Más tarde, el papa se apersonó en la Basílica de Nuestra Señora de África, donde servidores cristianos y musulmanes coincidieron para dar ejemplo de ecumenismo. Allí, el Santo Padre escuchó el testimonio de cuatro argelinos que dieron pie a una reflexión final basada en la oración, la caridad y la unidad.
