El secretario general de la ONU, António Guterres, volvió a referirse a la estrategia de presión que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde hace ya un largo tiempo. Según explicó, las sanciones y el bloqueo ejercido sobre la isla crearon un escenario humanitario complicado que preocupa a la comunidad internacional. En este marco, el Gobierno de Miguel Díaz-Canel se pronunció al respecto y envió una tajante crítica hacia la administración de Donald Trump.
Crisis humanitaria y energética en Cuba
El escenario en Cuba es bastante alarmante, con una crisis económica, energética y humanitaria profundizada por las actuales sanciones de Estados Unidos. Una de las principales consecuencias del bloqueo de petróleo es la crisis energética local, que deja a la mayor parte de la isla sin electricidad durante largas horas al día. Esto afecta de manera directa al funcionamiento del sistema sanitario o incluso a acciones cotidianas necesarias como la conservación de alimentos.
Otra imagen recurrente desde el inicio de esta nueva crisis energética es la nula actividad del transporte público, que no cuenta con los recursos para su funcionamiento. Esta situación llevó a la adopción de otros métodos de transporte como las bicicletas o los vehículos eléctricos, los cuales se convirtieron en los dueños de la calle en este último tiempo, ya que incluso los automóviles particulares dejaron de funcionar por la falta de combustible.
A esto se le suma la complicada situación del sistema de salud, el cual sufre una grave falta de medicamentos y otros artículos de uso diario. Se trata de un panorama desolador, el cual preocupa a la ONU y a otras organizaciones internacionales de derechos humanos, quienes ya confirmaron en múltiples oportunidades su postura en contra de la estrategia de presión que Washington ejerce sobre La Habana.
Nuevas declaraciones del secretario general de la ONU
En el marco de una rueda de prensa desde la sede de la ONU en Nairobi, António Guterres expresó su completa preocupación por la situación de Cuba por las sanciones y el bloqueo estadounidense. Así también criticó las constantes amenazas de Donald Trump contra la isla, más que nada en este complicado contexto geopolítico, marcado por una crisis energética global y por una postura violenta por parte de Washington con sus «enemigos».
El representante de la Organización de las Naciones Unidas destacó la necesidad de encontrar una solución diplomática urgente a este conflicto, que afecta más que nada a los ciudadanos de la isla. «Estamos muy preocupados por la situación humanitaria en Cuba y creemos que no hay solución militar que se pueda buscar. Necesitamos un diálogo constructivo para que el pueblo no siga sufriendo de manera tan dramática», aseveró Guterres.
Desde el Gobierno de Miguel Díaz-Canel agradecieron el apoyo de la ONU hacia la isla en este complicado escenario y reiteraron que las sanciones de EE. UU. violan el Derecho internacional, por lo que instaron a Washington a cambiar de postura. «El pueblo cubano es el mayor perjudicado, ya que sufre cotidianamente las adversas consecuencias de estas medidas», escribieron a través de la cuenta oficial de X de la presidencia.
Una ayuda humanitaria que no existe
En medio de un marco de extrema tensión, con constantes amenazas por parte de Donald Trump sobre una posible invasión, EE. UU. habló de una ayuda humanitaria de US$100 millones que enviaría a la isla ante el presunto pedido del Gobierno de Miguel Díaz-Canel. Según explicó en una reciente conferencia de prensa, Washington respondería a esta solicitud con diálogo y estarían dispuestos a entregar esta suma de dinero si es que llegan a un acuerdo.
No obstante, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, calificó esta ayuda humanitaria como «una fábula que nadie conoce». A través de su cuenta de X, el funcionario exigió al Gobierno estadounidense que brinde detalles específicos de esta supuesta ayuda e indique si contemplaría combustibles, alimentos, medicina o artículos materiales de otro tipo. «¿Sería una donación, un engaño o un sucio negocio para cercenar nuestra independencia? No sería más fácil levantar el cerco de combustible», cuestionó el ministro.
