En países bajos se realizó la cumbre de los líderes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se reunieron para discutir la evolución de la seguridad internacional, pero las deliberaciones se centraron en cómo fortalecer la capacidad colectiva de defensa de la Alianza frente a las amenazas que fueron surgiendo.
Los países de la Alianza decidieron aumentar su inversión militar, porque de forma unánime, los 32 Estados miembros decidieron fijar un objetivo común que duplicará, en términos relativos, el nivel actual de gasto en defensa. Esta resolución fue respaldada por una declaración formal suscrita por todos los jefes de Estado y de Gobierno presentes.
El año que establece esta meta es 2035, allí cada nación deberá destinar una proporción del 5% de su Producto Interno Bruto a áreas relacionadas con seguridad y defensa, siendo que esta decisión marca el fin del antiguo compromiso del 2% y refuerza la idea de una OTAN más autónoma y preparada para responder a escenarios difíciles.
Las amenazas geopolíticas justifican el aumento de la inversión
Dentro del aumento de la inversión se justificó en función de las amenazas que entre ellas se destacó, el papel desestabilizador de Rusia y la persistencia de focos de terrorismo en distintas regiones, donde los servicios de inteligencia de varios países anticipan que el panorama podría agravarse durante la próxima década.
En esta reunión, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, remarcó la necesidad del ajuste presupuestario afirmando que “hay que estar preparados para actuar si alguien comete el error de atacarnos”, en eso mencionó que el gasto no se limitará al equipamiento militar, sino que también incluirá protección de infraestructuras críticas y otros recursos estratégicos.
Por otro lado, si bien se tiene en cuenta el componente financiero, la OTAN busca renovar su compromiso con la defensa colectiva, en donde el artículo 5 del tratado fundacional, que establece un ataque a un miembro será considerado un ataque a todos.
Donald Trump calificó la reunión como un “gran éxito”
En el caso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el encuentro como un “gran éxito” en lo que refiere a la seguridad común, pero su postura a favor de una mayor contribución europea en defensa fueron constantes en los últimos años, por lo que la medida le cayó muy bien.
También hubo quienes no estuvieron del todo de acuerdo con esto, como el caso del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien pidió que los problemas comerciales entre aliados se resuelvan, indicando que hay cierta contradicción entre aumentar gastos militares mientras hay barreras económicas internas.
Por el lado de España, aunque firmó el documento, el gobierno defendió que con un 2,1% del PIB podría alcanzar los mismos objetivos de capacidad que otros países con mayores niveles de gasto, esto generó la reacción de Trump, quien deslizó que podría aplicarles aranceles bajo el lema de «van a pagar si o si». Así, la OTAN, decidió que el estándar debe ser uniforme y que todos los miembros deberán rendir cuentas en 2029.
La OTAN y los compromisos que ponen a Ucrania en el centro
La seguridad de Ucrania continúa siendo una prioridad para la estratégia de la Organización, pero esta vez el protagonismo fue menor a comparación de otras reuniones. De igual manera, se volvió a reafirmar el apoyo a largo plazo pero sin mencionar el futuro de su adhesión.
En este evento, se firmó un acuerdo bilateral entre Ucrania y Dinamarca para iniciar la producción conjunta de armamento, dejando este pacto para que le sirva a las empresas ucranianas poder operar en suelo danés y evitar riesgos derivados de ataques rusos sobre su infraestructura.
Lo importante de este encuentro es que en líneas generales, los líderes reconocieron que la seguridad ucraniana es una inversión que también influye en lo colectivo, pese a que el foco esté puesto en reorganizar el equilibrio interno del bloque.
