El papa León XIV publicó este pasado lunes su documento magisterial de 130 páginas que plantea su profundo análisis y diagnóstico profundo de la transformación tecnológica y las consecuencias sobre la dignidad humana. Con el nombre de «Magnífica Humanidad», marca varios precedentes, ya que el Sumo Pontífice participó personalmente en la presentación pública de su texto en el Aula del Sínodo del Vaticano, junto a expertos en la tecnología y otros académicos. Coincidentemente, la publicación se dio en el 135.° aniversario del Rerum Novarum, la encíclica del papa León XIII, que en 1891 sentó las bases para la Doctrina Social de la Iglesia frente a la revolución industrial.
Presencia de los magnates
Christopher Olah, parte de Anthropic, se mostró presente en la presentación y tomó la palabra para, como voz autorizada en el mundo tecnológico y referente de una de las empresas de inteligencia artificial más influyentes del mundo, expresar su opinión: «Necesitamos que más actores en el mundo, comunidades religiosas, sociedad civil, investigadores, gobiernos, hagan lo que Su Santidad ha hecho aquí, que es tomarse esto en serio, examinarlo con atención y orientar los acontecimientos en una dirección mejor».
De esta forma, Olah se refiere a la industria tecnológica, que lleva años desarrollando inteligencia artificial a una velocidad que supera cualquier debate ético o filosófico serio. El papa León XIV comenzó a tratar a la inteligencia artificial como un factor relevante para el trabajo, la guerra, la democracia y la dignidad humana, dejando de lado su mero sentido técnico y comercial.
Análisis de la encíclica del papa León XIV
Una encíclica es el documento más importante que puede ser publicado por un papa. En este caso, el papa León XIV publicó la primera de su papado y fija la posición oficial de la Iglesia Católica sobre un tema específico: la inteligencia artificial. A pesar de ser una tarea habitual de cada sumo pontífice, la última que generó tal nivel de impacto global fue la del papa Francisco, en la que abordó el cambio climático como eje de preocupación para la humanidad.
Para simplificar la dicotomía y el rumbo de la humanidad con la tecnología como bandera, León XIV preguntó: «¿Qué estamos construyendo hoy con la tecnología? ¿Una nueva Babel o una nueva Jerusalén?». Con esto, contrapone dos metáforas. Por un lado, describe a Babel como una civilización gigante hacia el cielo, que no necesita ni del prójimo ni de Dios, y que tuvo como resultado el derrumbe total con la gente dispersa sin entenderse entre sí.
Por otro lado, según el libro de Nehemías, habla de una Jerusalén como una oportunidad para que nadie sea descartable, todos puedan colocar su ladrillo y la ciudad vuelva a ser habitable sin un único héroe que lo resuelva todo. Ahora, con la inteligencia artificial en auge, rechazó la posibilidad de hacer guerras moralmente aceptables y postuló su rechazo a otorgar un papel decisorio y determinante para la tecnología. Así, intenta no desligar al humano y sí «desarmar» a la IA, haciendo referencia a limitar el poder decisorio de la herramienta.
Las disculpas en nombre del Vaticano
En parte de la encíclica, el papa León XIV pidió perdón por el rol de la Iglesia en la legitimación de la esclavitud. Si bien no es la primera disculpa por la participación del cristianismo en el comercio de esclavos, sí es la primera ocasión en que un papa lo hace en público y reconoce el rol de anteriores pontífices.
A través de sus palabras, trazó una línea directa entre la complicidad histórica del Vaticano y las que considera «nuevas formas de esclavitud tecnológica», haciendo referencia a los trabajadores explotados para extraer minerales útiles para la inteligencia artificial y a los trabajadores mal pagados para etiquetar datos y moderar contenidos violentos.
