Donald Trump anunció este viernes que se reunirá en la Sala de Crisis de la Casa Blanca para tomar una decisión final sobre el acuerdo en negociación con Irán, luego de que ambos alcanzaran un principio de entendimiento que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, un alto al fuego de 60 días y el inicio de conversaciones para poner fin al programa nuclear iraní.
La postura iraní
Desde Teherán, la agencia Tasnim indicó que, si bien Khamenei está al tanto del texto del acuerdo, no ha firmado ni confirmado nada con Estados Unidos, discrepando así de lo que Trump expuso esta mañana en su red social Truth Social. De esta forma, Irán espera que Estados Unidos se mueva primero y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo: «No se dará ningún paso antes de que el otro lado actúe».
En paralelo, la postura bélica parece ser la misma: la Guardia Revolucionaria disparó advertencias a cuatro buques en el estrecho de Ormuz este viernes para reforzar su narrativa de control y bloqueo en la vía marítima que provocó una crisis en los mercados energéticos desde el inicio del conflicto a fines de febrero del 2026.
Nuevo mensaje de Trump
El presidente Donald Trump enumeró personalmente las condiciones de lo que consideró «un acuerdo en curso» con Irán. Las intenciones de Washington son volver a la normalidad en Ormuz, terminar con el programa de enriquecimiento de uranio de Irán y no profundizar en el conflicto en Medio Oriente.
«Irán debe comprometerse a no poseer jamás un arma nuclear ni una bomba atómica. El estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato, sin peaje, para el libre tránsito marítimo en ambas direcciones», comenzó escribiendo Trump para exponer claramente sus condiciones para seguir adelante con un posible acuerdo.
Más adelante, pidió que el material nuclear enterrado bajo las montañas dañadas por los bombarderos B-2 sea destruido por la OIEA. También, de la mano de la liberación del estrecho de Ormuz, pidió levantar el bloqueo naval estadounidense para que los buques atrapados puedan comenzar a navegar de regreso. Finalmente, aclaró que no confirmará ningún alivio financiero para Irán hasta nuevo aviso. La postura de Trump se endurece tras este mensaje y confirmó que se reunirá este mediodía en la Sala de Crisis para tomar una decisión final.
La situación en el estrecho estratégico para el mercado energético pasa por momentos de tensión que contradicen la posibilidad de un fin del conflicto. Según se reportó por el mismo Trump, Irán colocó minas en el canal y disparó advertencias a buques. De esta forma, en caso de recuperar la normalidad en el tráfico de buques petroleros y de gas, Estados Unidos recuperaría el terreno que tenía antes de la guerra y, por el momento, los mercados del petróleo reaccionaron a la baja, con una especie de alivio.
Presión hacia Trump
Según expertos, la presión hacia Trump por parte del mismo Partido Republicano para no firmar el acuerdo de paz llega por parte de senadores como Roger Wicker, Ted Cruz y Lindsey Graham, quienes pidieron no cesar y profundizar la ofensiva militar para «desmantelar el programa nuclear iraní». Si bien ambas posturas coinciden en poner fin a la posibilidad de una bomba atómica en manos iraníes, Trump prefiere acercar posturas. Mientras tanto, la presión de las elecciones de medio término también pesa dentro del gobierno federal y los precios del combustible al alza generarían impacto electoral negativo.
En cambio, Irán está dispuesto a seguir estirando el conflicto y desde Teherán consideran que «tienen el tiempo a favor», refiriéndose a que un conflicto de desgaste haría que salgan más beneficiados que Estados Unidos.
