Este sábado, el papa León XIV se despidió de Camerún con una Santa Misa celebrada en el aeropuerto de Yaoundé-Ville, donde destacó la importancia de mantener la fe pese a las dificultades y ayudar a quienes más lo necesitan. Con este mensaje de unión, el sumo pontífice dijo adiós y se dirigió a Angola, donde fue recibido por el presidente Joäo Manuel Lourenço y autoridades de la Iglesia local.
Homilía en Yaoundé-Ville
Frente a miles de fieles que se apersonaron en el aeropuerto de Yaoundé-Ville, León XIV habló sobre la resistencia de la Iglesia católica frente a las dificultades que atravesó a lo largo de estos siglos y advirtió que, por más fuerte que pueda ser el mal, Jesús siempre acompañará a los que mantengan viva la fe. Asimismo, invitó a todos a mantener vivo el espíritu como un escudo ante el desasosiego y las tribulaciones.
El Santo Padre puso como ejemplo la palabra de San Marcos, San Mateo y San Juan, que en sus evangelios relatan lo mismo, pero con un mensaje diferente. Los tres apóstoles resaltan el apoyo de Jesús frente a las dificultades surgidas sobre las aguas del mar de Galilea, logrando calmar las olas y vencer el miedo. Para la Iglesia, las «aguas» representan todo lo malo del mundo, como la tristeza, la muerte, el peligro y el miedo.
Se trata de sentimientos que golpean fuerte y que el hombre por sí solo no puede dominar. Sin embargo, la presencia de Jesús en los corazones sirve para dar fuerza y seguir adelante. «Esto es lo que advertimos en los momentos en que parece que nos hundimos, abrumados por fuerzas adversas, cuando todo se ve oscuro y nos sentimos solos y frágiles. Pero no es así. Jesús está con nosotros, siempre, y más fuerte que cualquier poder del mal», aseveró León.
Mención al papa Francisco
En su homilía frente a la multitud en Yaoundé-Ville, León XIV recordó al papa Francisco, quien también abordó esta temática en 2014. «Como decía el papa Francisco: «Hay tantos hombres y mujeres que honran a nuestro pueblo, honran a nuestra iglesia, porque son fuertes, fuertes al llevar adelante su vida, su familia, su trabajo y su fe», rememoró el Santo Padre al finalizar su paso por Camerún.
Durante su reflexión, el sumo pontífice recalcó que Jesús no calma inmediatamente las tormentas, pero hace sentir su presencia en medio de los peligros. «Esto nos invita a ser solidarios, a no mirar de lejos a quienes sufren, sino a acercarnos a ellos, a unirnos unos a otros. Nunca hay que dejar a nadie solo frente a las adversidades de la vida», en un claro mensaje de unión.
Su llegada a Angola
Tras un extenso viaje, el papa aterrizó en Luanda, capital de Angola, para iniciar la tercera etapa de su viaje apostólico por África. El Santo Padre fue recibido por el presidente Joäo Manuel Lourenço y también se encontró con el monseñor Kryspin Witold Dubiel. Tras estos encuentros, participó en la ceremonia de bienvenida, donde la Guardia de Honor rindió homenaje al sumo pontífice con 21 golpes de cañón y posteriormente saludó a las delegaciones.
Minutos más tarde, León XIV se trasladó en el papamóvil hasta el Palacio Presidencial para participar de una reunión en privado con el mandatario nacional. Durante su viaje, miles de fieles expresaron su emoción por su llegada entre gritos y aplausos. Una vez finalizada la reunión, el Santo Padre se dirigirá al Pabellón Protocolario, donde dará su primer discurso en Angola.
Las actividades del papa en esta tercera etapa de su viaje apostólico por el continente africano este domingo 19 de abril, con la Santa Misa en Kilamba y el rezo del Santo Rosario. Para el lunes 20 de abril, tiene agendada una visita a la Casa de Acogida para ancianos y la Santa Misa en Saurismo, además de encuentros con autoridades de la Iglesia local.
