Como parte de su tercer viaje apostólico, y el primero por África, el papa León XIV visitó Camerún con un mensaje de paz que conjugó espiritualidad con la situación en el mundo. Ante los fieles, el pontífice convocó a poner fin a los conflictos que asolan las regiones del noroeste, el suroeste y el extremo norte del país africano y pidió por la conclusión de las guerras en el planeta. En primera instancia, visitó a las autoridades en el Palacio de Congresos y luego pasó por el Orfanato Ngul Zamba en Yaundé.
Primeras palabras en pleno vuelo
En el vuelo desde Argel, Argelia, de aproximadamente cinco horas de duración, el papa León XIV dialogó con la prensa y declaró: «La paz no se decreta, se acoge y se vive. Es un don de Dios, que se desarrolla en una labor paciente y colectiva». De esta forma, recalca la importancia de su viaje apostólico, que ya atraviesa su tercer día y pasará por Angola y Guinea Ecuatorial tras su pasaje por Camerún y Argelia.
Anteriormente, en Argelia, visitó Annaba, la antigua Hipona, donde San Agustín ejerció como obispo y falleció. Siguiendo sus pasos, escuchó a los fieles a pesar de la lluvia y protagonizó la Santa Misa en la Basílica de San Agustín el pasado martes por la mañana.
León XIV en Camerún
Ya en territorio camerunés, el papa León XIV visitó por la tarde el Palacio de la Unidad, también conocido como Palacio de Congresos, donde se encontró con el presidente Paul Biya y el Cuerpo Diplomático en la Sala de Reuniones como parte de su viaje apostólico. Tras la protocolar bienvenida, se dirigió por la tarde al Orfanato Ngul Zamba, visitó a los niños y agradeció la labor de la Congregación de las Hijas de María en Yaundé, encargadas de la institución que aloja a los niños y jóvenes abandonados.
«Ustedes están llamados a un futuro más grande que sus heridas, son portadores de una promesa», declaró el papa León XIV al dirigirse a los niños huérfanos, quienes abordaron sus historias de dolor, voluntarios y organizaciones eclesiales presentes en la recepción en Yaundé. Más adelante, también en el orfanato, añadió: «En la gran familia de Dios, nadie es nunca un extranjero o un abandonado, sin importar cuán pequeño pueda ser».
Sin embargo, el discurso ante las autoridades camerunesas fue el más llamativo, ya que expresó su pedido por el fin de los conflictos: «El mundo tiene sed de paz. ¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados!». Luego, planteó tratar la seguridad como una prioridad, pero «siempre respetando los derechos humanos, combinando rigor y generosidad, con especial atención a los vulnerables».
Para finalizar su discurso, se refirió a la clase dirigente y dijo: «Para que florezcan la paz y la justicia, es necesario romper las cadenas de la corrupción, que desfiguran la autoridad». Todo esto se da en un contexto delicado en Camerún, con crisis que trajeron conflictos armados desde 2016 en varias zonas del país, con desplazados y muertos desde entonces. Además, hace referencia a los casos de violencia registrados en la zona fronteriza con Nigeria y Chad, que dejan una situación sensible.
El resto del viaje apostólico del papa León XIV
Como referente del Vaticano, su presencia en África continuará hasta el próximo jueves 23 de abril. Sin embargo, el pontífice dejará Camerún el próximo sábado por la mañana tras la Santa Misa en el Aeropuerto de Yaundé-Ville y viajará a Angola, su tercera etapa, para luego llegar a Guinea Ecuatorial, donde también recalcará su llamamiento en favor de la paz, poner en eje la temática de la juventud y la migración.
