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China negocia con argentina la instalación de granjas industriales de cerdo: más deforestación, más soja, más agrotóxicos, más riesgo de pandemias

Argentina está negociando un acuerdo con China por el cual pasaríamos de producir 6/7 millones de cerdos por año a 100 millones. La noticia, que es celebrada por el agronegocio y distintos sectores políticos, podría transformarse en un desastre de proporciones inimaginables para nosotros; similar a lo que fue la incorporación de soja trasngénica que convirtió el campo en un experimento a cielo abierto donde se arroja un 1400 por ciento más de venenos que hace 25 años, a los bosques en versiones cada vez más reducidas de sí mismos, y a nuestra alimentación en la de la tierra de los malcomidos.

La instalación de granjas chinas en nuestro país va a agudizar esa situación (porque va a haber que producir aún más soja) y va a ponernos frente a nuevos peligros. Por ejemplo, potenciales pandemias.

De esto hablo en este video. Y de esto habla la carta que pueden firmar, si desean, en el mail que figura abajo.

No queremos transformarnos en una factoría de cerdos para China, ni en una fábrica de nuevas pandemias

Argentina está negociando un acuerdo con China por el cual pasaríamos de producir 6/7 millones de cerdos por año a 100 millones. La noticia, que es celebrada por el agronegocio y distintos sectores politicos, podría transformarse en un desastre de proporciones inimaginables para nosotros.; similar a lo que fue la incorporación de soja trasgénica que convirtió el campo en un experimento a cielo abierto donde se arroja un 1400 por ciento más de venenos que hace 25 años, a los bosques en versiones cada vez más reducidas de sí mismos, y a nuestra alimentación en la de la tierra de los malcomidos. La instalación de granjas chinas en neustro país va a agudizar esa situación (proque va a haber que producer aún más soja) y va a ponernos frente a nuevos peligros. Por ejemplo, potenciales pandemias.De esto hablo en este video. Y de esto habla la carta que pueden firmar, si desean, en el mail que figura abajo.Julio de 2020La actual pandemia por Covid-19 que tiene en vilo a toda la humanidad está estrechamente vinculada a cuestiones socioambientales y productivas, que están invisibilizadas. Al igual que ocurrió con el ébola, la gripe aviar y la porcina, el SARS y otras zoonosis, se trata de un virus que emergió por alguna de estas causas: hacinar animales para su cría industrial y/o su venta, y desintegrar ecosistemas acercando a las especies entre sí. En los criaderos industriales, los animales son sometidos a aplicaciones de una cantidad de antibióticos y antivirales para prevenir las enfermedades y engordarlos rápidamente. Por ende, estos centros industriales se convierten en un caldo de cultivo de virus y bacterias resistentes. Una vez que un microorganismo muta, se fortalece y puede provocar nuevas infecciones con daños incalculables. Como consecuencia, hay que tomar medidas como el confinamiento de una gran parte de la población mundial o la matanza de miles de millones de animales. Dos años atrás China sufrió un fuerte brote de Gripe Porcina Africana (PPA). Este virus -G4 EA H1N1-, altamente contagioso, afecta a los cerdos alterando de muchas formas su vitalidad. Para evitar su propagación en ese país, se estima que se habrían sacrificado aproximadamente entre 180 y 250 millones de cerdos (de modos sumamente crueles como quemarlos o enterrarlos vivos), lo que disminuyó la producción entre un 20% y 50 %.Hace poco tiempo, la revista científica PNAS publicó sobre el potencial pandémico actual de la Peste Porcina, y su peligrosidad fue advertida también por la Organización Mundial de la Salud: el G4 EA H1N1 podría mutar y resultar infeccioso para los humanos.Erradicar la Peste Porcina y a la vez garantizar a su población el consumo de esa carne es una preocupación para China. Para alcanzar sus objetivos el gobierno de ese país autorizó a muchas de sus empresas a invertir en otros territorios, y a aumentar las importaciones de carne de cerdo (si bien no fue oficializado en qué cifra, se estima que será al menos un 75% más para este año).En este contexto, el 6 de julio pasado la cancillería argentina difundió la comunicación entre el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Felipe Solá, y el ministro de Comercio de la República Popular China, ZhongShan, donde se anuncia una “asociación estratégica” entre ambos países, referida a la producción de carne porcina y se anuncia una “inversión mixta entre las empresas chinas y las argentinas” para “producir 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad”, lo que “le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años”. Para entender la magnitud de lo que significan 9 millones de toneladas de carne tengamos en cuenta que éstas representarían 14 veces el total de lo producido por el país en todo el 2019. No podemos aceptar que, en nombre de la reactivación económica o en el altar de las exportaciones, la Argentina se convierta en una factoría de cerdos para China (o para quien sea). Los criaderos industriales de animales ilustran un modelo agroindustrial cruel e insustentable que no sólo genera focos de contaminación en el plano local y regional sino también se convierten en incubadoras de nuevos virus altamente contagiosos y, por ende, en fábricas de nuevas pandemias.El riesgo para la salud colectiva es innegable, pero corre el peligro de ser desatendido, como lo fue en 1996 con la introducción de soja transgénica. Entonces Felipe Solá era Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca y aprobó la introducción de esas semillas que solo crecen en combinación con un paquete de venenos aumentando el uso de agrotóxicos en un 1400 % en casi 25 años de agronegocio transgénico. Esa soja que hoy ocupa el 60 por ciento de la tierra cultivada del país, que empuja el desmonte en las provincias del norte volviéndonos uno de los 10 países con más deforestación del mundo, y que luego es exportada a países como China para alimentar animales como los cerdos. El modelo agroindustrial dominante se presenta como el único generador de divisas y garante de bienestar en un discurso publicitario jamás cumplido que viene impulsado por las grandes corporaciones y poderes globales. Lo hacen ocultando las graves consecuencias que generan y negando las alternativas que impulsan diferentes organizaciones sociales y experiencias interdisciplinarias, que alientan otro paradigma productivo, sano y agroecológico. Este convenio con China nos coloca aún más lejos de la deseada Soberanía Alimentaria. Nuestras tierras ahora no solo estarán ocupadas por los granos transgénicos que se exportan para alimentar animales, sino también por los galpones que encierran a esos animales, que luego terminan exportándose, mientras la producción alimentaria local, de economías regionales y producción de alimentos sanos, sigue marginalizándose. Por último, estas granjas impulsarían además una mayor demanda de soja, exacerbando un modelo agroindustrial con elevadas consecuencias sociosanitarias y ambientales.En estos tiempos de pandemia, desigualdades y crisis socioecológica, resulta fundamental avanzar en un pacto ecosocial y económico, a través del aprovechamiento del enorme territorio nacional, realizando una mejor y más justa redistribución de la tierra, de la riqueza, de los medios de producción y la comercialización, de la mano de un modelo sano, agroecológico, solidario y soberano.Enviar adhesión a: noalasfalsassoluciones@gmail.com

Publiée par Malcomidos sur Mardi 21 juillet 2020

Julio de 2020

La actual pandemia por Covid-19 que tiene en vilo a toda la humanidad está estrechamente vinculada a cuestiones socioambientales y productivas, que están invisibilizadas. Al igual que ocurrió con el ébola, la gripe aviar y la porcina, el SARS y otras zoonosis, se trata de un virus que emergió por alguna de estas causas: hacinar animales para su cría industrial y/o su venta, y desintegrar ecosistemas acercando a las especies entre sí.

En los criaderos industriales, los animales son sometidos a aplicaciones de una cantidad de antibióticos y antivirales para prevenir las enfermedades y engordarlos rápidamente. Por ende, estos centros industriales se convierten en un caldo de cultivo de virus y bacterias resistentes. Una vez que un microorganismo muta, se fortalece y puede provocar nuevas infecciones con daños incalculables. Como consecuencia, hay que tomar medidas como el confinamiento de una gran parte de la población mundial o la matanza de miles de millones de animales.

Dos años atrás China sufrió un fuerte brote de Gripe Porcina Africana (PPA). Este virus -G4 EA H1N1-, altamente contagioso, afecta a los cerdos alterando de muchas formas su vitalidad. Para evitar su propagación en ese país, se estima que se habrían sacrificado aproximadamente entre 180 y 250 millones de cerdos (de modos sumamente crueles como quemarlos o enterrarlos vivos), lo que disminuyó la producción entre un 20% y 50 %.

Hace poco tiempo, la revista científica PNAS publicó sobre el potencial pandémico actual de la Peste Porcina, y su peligrosidad fue advertida también por la Organización Mundial de la Salud: el G4 EA H1N1 podría mutar y resultar infeccioso para los humanos.

Erradicar la Peste Porcina y a la vez garantizar a su población el consumo de esa carne es una preocupación para China. Para alcanzar sus objetivos el gobierno de ese país autorizó a muchas de sus empresas a invertir en otros territorios, y a aumentar las importaciones de carne de cerdo (si bien no fue oficializado en qué cifra, se estima que será al menos un 75% más para este año).

En este contexto, el 6 de julio pasado la cancillería argentina difundió la comunicación entre el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Felipe Solá, y el ministro de Comercio de la República Popular China, ZhongShan, donde se anuncia una “asociación estratégica” entre ambos países, referida a la producción de carne porcina y se anuncia una “inversión mixta entre las empresas chinas y las argentinas” para “producir 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad”, lo que “le daría a China absoluta seguridad de abastecimiento durante muchos años”.


Para entender la magnitud de lo que significan 9 millones de toneladas de carne tengamos en cuenta que éstas representarían 14 veces el total de lo producido por el país en todo el 2019.

cerdos, granjas, soja, agrotóxicos, deforestación, transgénicos, pandemia, gripe porcina

No podemos aceptar que, en nombre de la reactivación económica o en el altar de las exportaciones, la Argentina se convierta en una factoría de cerdos para China (o para quien sea). Los criaderos industriales de animales ilustran un modelo agroindustrial cruel e insustentable que no sólo genera focos de contaminación en el plano local y regional sino también se convierten en incubadoras de nuevos virus altamente contagiosos y, por ende, en fábricas de nuevas pandemias.

El riesgo para la salud colectiva es innegable, pero corre el peligro de ser desatendido, como lo fue en 1996 con la introducción de soja transgénica. Entonces Felipe Solá era Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca y aprobó la introducción de esas semillas que solo crecen en combinación con un paquete de venenos aumentando el uso de agrotóxicos en un 1400 % en casi 25 años de agronegocio transgénico. Esa soja que hoy ocupa el 60 por ciento de la tierra cultivada del país, que empuja el desmonte en las provincias del norte volviéndonos uno de los 10 países con más deforestación del mundo, y que luego es exportada a países como China para alimentar animales como los cerdos.

El modelo agroindustrial dominante se presenta como el único generador de divisas y garante de bienestar en un discurso publicitario jamás cumplido que viene impulsado por las grandes corporaciones y poderes globales. Lo hacen ocultando las graves consecuencias que generan y negando las alternativas que impulsan diferentes organizaciones sociales y experiencias interdisciplinarias, que alientan otro paradigma productivo, sano y agroecológico.

Este convenio con China nos coloca aún más lejos de la deseada Soberanía Alimentaria. Nuestras tierras ahora no solo estarán ocupadas por los granos transgénicos que se exportan para alimentar animales, sino también por los galpones que encierran a esos animales, que luego terminan exportándose, mientras la producción alimentaria local, de economías regionales y producción de alimentos sanos, sigue marginalizándose. Por último, estas granjas impulsarían además una mayor demanda de soja, exacerbando un modelo agroindustrial con elevadas consecuencias sociosanitarias y ambientales.

En estos tiempos de pandemia, desigualdades y crisis socioecológica, resulta fundamental avanzar en un pacto ecosocial y económico, a través del aprovechamiento del enorme territorio nacional, realizando una mejor y más justa redistribución de la tierra, de la riqueza, de los medios de producción y la comercialización, de la mano de un modelo sano, agroecológico, solidario y soberano.

Enviar adhesión a: noalasfalsassoluciones@gmail.com

Fuente: Malcomidos

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Comentarios

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  • No estamos en condiciones de perder negocios y desarrollo productivo en Argentina se necesitan divisas y esto representantes una oportunidad de crecimiento de tanto poner palos en la rueda así estamos

  • No pensaron en Argentina…los estan rajaron de Autralia y de NZ por espiarlos y comprar politicos etc etc y ahora esta Alverso y la kuka los apoyan ……

  • Ya lo hicieron en Australia y otros paises…No pensaron en Argentina…los estan rajaron de Autralia y de NZ por espiarlos y comprar politicos a los Chinos y al CCP etc etc y ahora esta Alverso y la kuka los apoyan.o sea los compraron ….Eso de desforestacion es una tonteria porque se puede volver a plantar como hicieron los Canadiense y europeos…desforetaron todo y ahora se quejan de Brasil y Argentina! Es bueno como inversion …lo malo que los Chinos donde te agarran no te sueltan!

  • Si se concreta este acuerdo comercial de Argentina con la República Autoritaria China,sería una puteada a nuestros contagiados y personas que fallecen todos los días. Sería una traición a los votantes del Frente de Todos,pues se seguiría con las políticas neoliberales de Macri,que ya había tenido acercamientos con los chinos en esta materia. Sería un desastre del ecosistema en nuestro país,solo para satisfacer las ambiciones de unos pocos y el suministro de carne al país asiático.Las pandemias y su origen se trasladarían a “Argenchina”y hacia el mundo por la producción intensiva de animales para consumo.Un desastre.

    • en España estamos sufriendo lo que parece ser que llegará a Argentina. Nos envenenan los campos con los purines (mal llamados abonos que salen de estas fábricas de cerdos, mezclados con antibióticos, productos de limpieza, hormonas para el engorde rápido de los cerdos…), esquilman y contaminan nuestras reservas de agua (el consumo de agua, un bien limitado y cada vez más escaso), envenenan el aire que respiramos (emanaciones de nitratos, amoniácos…) y todo ello para que unos pocos llenen sus arcas y los chinos se alimenten sin arriesgar suelos ni aguas. cuando no haya agua (dulce) en amplias zonas del planeta, los chinos la tendrán, ahí está el negocio…mi suelo y mi agua en buen estado y el resto del mundo…comprando agua a los chinos. Y no nos damos cuenta, nos venden la milonga del desarrollo pero es mentira, donde se asientan estas explotaciones…todo muere!!! Con pena, desde España.

  • Hola
    Soy un profesional veterinario especializado en producción intensiva de carne, no soy dueño de una empresa
    Contamos con la tecnología y capacitación necesaria para producir carne de cerdo, pollo y ganado vacuno sin perjudicar al medio ambiente y en forma segura para los humanos, obviamente nuestras familias y el bienestar de los argentinos nos preocupan igual que al que escribió la nota y somos vecinos de quienes dicen que corremos un riesgo enorme
    Lamento que la nota mencione varios puntos con impacto mediático pero con conclusiones incorrectas, falsas y de una manera que atemoriza a la población, no entiendo con que objetivo
    La soja se exporta en su mayor parte, al ser consumida por cerdos en argentina aumentaría el beneficio económico para la argentina y venderíamos menos soja al exterior, es falso que para producir mas cerdos haya que aumentar su producción
    Los agroquímicos usados producir soja y el tipo de semilla con modificación genética son otro tema que no tiene nada que ver con producir cerdos y sobre eso deberían opinar profesionales imparciales
    El aumento de la producción de cerdos tampoco genera ningún inconveniente en un país enorme como el nuestro donde contamos con todo lo necesario para procesar ecológicamente los residuos
    No entiendo el objetivo de la nota, me preocupa que desinforme y alarme sin ningún motivo
    Entiendo que el titulo llama la atencion y tal vez ese es solo el objetivo

    • apreciado profesional ganadero, te respondo desde España, donde hay zonas en las que el agua ya ha dejado de ser útil para el ser humano al alcanzar unos niveles de nitrato (fruto de la cría intensiva de ganado y de la utilización de pesticidas en el campo)y como profesional me gustaría que me dijera cuántos litros de agua son necesarios para producir un Kg de carne industrial? No defendamos lo indefendible, de verdad necesitamos producir tanta carne? A qué precio real cuesta? Cómo influyen en el organismo humano todos los antibióticos y demás medicamentos que se le dan a los animales? Necesitamos más peste porcina, gripe aviar y coronavirus varios para darnos cuenta de la realidad que hay detrás de las industrias cárnicas??

      • Se me encoge el corazón.Por favor recapaciten y buscar otra salida a la economía que seguro la hay.Los chinos nos exportaron la pandemia a ver si razonamos un poco.

    • Leer puro raciocinio como el que acabo de leer en su comentario en una pagina mediática como son las “ecológicas” me llena de esperanzas. No conozco de producción de carne pero si he estudiado Biotecnología y creo que la demonización infundamentada de los transgénicos ya comienza a cansar. Saludos!

  • No entiendo por que seguimos dependiendo de cosas estranjeras, si aca tenemos los recursos,el sueloel clima. Si vendieramos todo lo que produsimos en nuestro pais a el pais no habria pobresa ni falta de trabajo, aca un estranjero que esta hace 1 mes ya es argentino,y tiene los mismos derechos que un Argentino nacido aca. Dejense de joder produscan para nuestro pais asi se va a terminar todo. Son avarientos quieren mas y mas no les alcanza con lo que tienen, nuestro pais tiene para producir todo lo que compramos en el estranjero lo malo que las personas por tener mas de lo que nesecitan venden las cosas que despues compramos mas caro en otros paises.este es un pais de avarientos y asi nunca va a salir adelante.